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Jorge Espinoza, el arqueólogo que reveló a Nicaragua como cuna de la pirámide más antigua de América

El 12 de agosto de 2025, Nicaragua perdió a uno de sus más grandes referentes en arqueología: el doctor Jorge Espinoza Estrada, pionero en la investigación científica del patrimonio prehispánico nacional y centroamericano.

Formado en la Louisiana State University (LSU), dedicó más de seis décadas a descubrir, documentar y proteger vestigios que narran la historia más remota de la región.

Entre sus hallazgos más trascendentales se encuentra Garrobo Grande, en La Gateada, Chontales, una estructura piramidal que el investigador consideraba la más antigua de América.

Descubierta a inicios de la década de 1980, consta de tres gradas, mide 30 por 40 metros de base y seis metros de altura. A diferencia de otras construcciones del continente, carece de corte en la piedra o amalgamas, lo que le confiere un carácter único.

Espinoza sostenía que esta pirámide antecede en varios milenios a sitios icónicos como Tenochtitlán en México o Machu Picchu en Perú. Según su interpretación, Garrobo Grande evidencia que las grandes civilizaciones de Mesoamérica y Sudamérica comparten un origen cultural cuyo rastro más antiguo se encuentra en Nicaragua.

Su legado incluye también el descubrimiento del sitio El Bosque, en Estelí, con restos de bisontes y mamut de 32,000 años de antigüedad; Angie, en Monkey Point, con concheros de 7,600 años; y su participación en las excavaciones de las Huellas de Acahualinca, uno de los tesoros arqueológicos más emblemáticos del país.

A lo largo de su carrera, dirigió el Departamento de Antropología e Historia del Instituto Geográfico Nacional (1972–1980), el Departamento de Arqueología del Instituto Nicaragüense de Cultura (1980–1984) y fundó en 1991 el Instituto Nicaragüense de Antropología e Historia (INAH), consolidando la arqueología como disciplina científica en el país.

En 2021, la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN–Managua) le otorgó el Doctorado Honoris Causa en Humanidades, en reconocimiento a una vida dedicada a rescatar la memoria más antigua de la nación y compartirla con nuevas generaciones de investigadores y ciudadanos.