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Carestía de la vida y salarios insuficientes marcan la percepción económica en Nicaragua, según consulta ciudadana

Una reciente consulta ciudadana elaborada por la organización Hagamos Democracia, titulada Percepción de la realidad política, social y económica de Nicaragua, revela que la precariedad laboral, el alto costo de la vida y la insuficiencia de los salarios son las principales preocupaciones de la población nicaragüense.

El estudio, aplicado en 40 municipios del país mediante entrevistas por WhatsApp y Signal, recoge las voces de 400 personas de diferentes edades, oficios y niveles educativos. Los resultados confirman que la mayoría de los hogares no logra cubrir el costo de la canasta básica, estimada en C$ 21,019.41 (unos 574 dólares).

Empleo e ingresos insuficientes

El informe señala que apenas el 34% de los encuestados cuenta con un empleo formal, mientras que el 46.75% trabaja por cuenta propia en condiciones de informalidad, sin seguridad social ni estabilidad laboral. Un 19.25% declaró estar desempleado, lo que refleja un mercado laboral incapaz de absorber la demanda de empleo.

En cuanto a los ingresos, un 77.25% reconoció que su salario no cubre los gastos mensuales. Más grave aún, el 71.25% de la muestra gana menos de la mitad del costo de la canasta básica, lo que significa que incluso quienes tienen empleo no logran sostener a sus familias.

Carestía de la canasta básica

El 65.5% de los encuestados percibe un fuerte incremento en el precio de los alimentos esenciales, siendo la carne (86.7%), frijoles (75.2%) y aceite (67.7%) los productos más mencionados por su encarecimiento.

Esto ha deteriorado aún más el poder adquisitivo de los hogares, obligando a las familias a reducir la cantidad o calidad de lo que consumen.

Migración y remesas como válvula de escape

El informe destaca que el 42.5% de los hogares recibe remesas, principalmente de Estados Unidos, Costa Rica y España. Sin estas transferencias, advierte el documento, el deterioro económico sería mayor.

Aunque el 24.5% de los encuestados reportó que un familiar migró en los últimos tres meses, la cifra es menor respecto a estudios anteriores, lo que podría estar vinculado a las nuevas restricciones migratorias en Estados Unidos.

La mayoría de quienes migran son jóvenes de entre 20 y 35 años, lo que refleja una pérdida de capital humano clave para el país.

Un panorama de precariedad sostenida

El estudio concluye que la economía familiar en Nicaragua depende en gran medida de la informalidad y de las remesas, mientras que los bajos salarios, el desempleo y el encarecimiento de los alimentos profundizan la vulnerabilidad social.

Para Hagamos Democracia, los resultados ponen en evidencia la falta de políticas públicas efectivas que atiendan la pérdida de poder adquisitivo de los hogares y la creciente desigualdad en el país.