Henry Briceño Portocarrero | Septiembre 05 el 2025
Conocí a Fernando Centeno Chiong iniciando el desarrollo de la segunda jornada de la década del setenta. Fue en Radio “Continental”. Era un excepcional equipo periodístico que realizaba el histórico noticiero “EXTRA” en esa emisora del recordado doctor y poeta Mariano Valle Quintero.
Fernando joven, sereno, de poca sonrisa, pero muy amigo. Se hacía acompañar del doctor y maestro Rolando Avendaño Sandino y Freddy Rostrán. En los micrófonos la inigualable voz de Eduardo López Meza.
La insurrección contra la dictadura de Somoza Debayle dividió, temporalmente, a ese excepcional equipo de periodistas que supieron, con la noticia ágil, fresca, robusta, clara, procesada, investigada y objetiva combatir a la dinastía de los Somozas.
El destino volvió a unir a gran parte del equipo en la naciente Radio Sandino. Aún los disparos insurreccionados se escuchaban en la loma de Tiscapa haciéndose sentir la guerrilla sandinista en la propia alcoba del dictador Anastasio Somoza Debayle. En la jefatura del noticiero “Extra” Freddy Rostrán Araúz y el segundo al timón Fernando Centeno Chiong.
Su padre, doctor Fernando Centeno Zapata, abogado, poeta, narrador por excelencia, un señor sobrio hasta para andar. Honrado hasta los tuétanos. Esa herencia se trasladó a Fernando Centeno Chiong, su hijo.
La falta de pequeñas coincidencias entre la jefatura de noticiero “Extra” con la dirección general de “La Sandino” hizo posible el surgimiento, en paralelo de “Extra”, de el “Despertar Noticioso de Nicaragua”. Freddy Rostrán y Fernando Centeno Chiong fueron los que redactaron las primeras crónicas para el ya histórico “Despertar Noticioso de Nicaragua”.
Fue una perfecta dupleta formada por los doctores Freddy Rostrán Arauz y Fernando Centeno Chiong. En los momentos más álgidos de hacer noticias, cuando la censura orteguista de los ochenta no te permitía poner a prueba, públicamente, tu propia creatividad fue cuando “El Despertar Noticioso de Nicaragua” procesaba las mejores noticias y pudo insertarse en una audiencia exigente. “El Despertar” se hizo su lugar a nivel nacional.
Gracias a Freddy Rostrán y el mismo Fernando Centeno Chiong que mediante daba sus primeros pasos la primera mitad de los años ochenta que se reestructuró un nuevo equipo de periodistas bajo el paraguas del “Despertar Noticioso de Nicaragua”.
La cuna era Radio “Noticias” bajo la dirección del licenciado Agustín Fuentes (“Fuentito”). Freddy Rostrán Araúz, Fernando Centeno Chiong, Douglas Carcache y Henry Briceño sin faltar el apoyo insustituible, con las noticias internacionales, de Paulita de Rostrán (qepd), esposa de Freddy y, por supuesto, la inconfundible voz de Eduardo López Meza posesionado de la cabina de transmisión.
Eran días en que la sana competencia entre los noticieros radiales se sentía en cada sala de redacción o mediante una audiencia exigente de buenas noticias. Del uso de la crónica envuelta en prosa sin perder el hilo conductor de la objetividad. Si, era satisfactorio cargar, todas las madrugadas, con las viejas máquinas de escribir en aquel viejo “Honda” de Freddy o en la camionetita azul de Fernando rumbo a la radio. Trabajábamos “en el aire” para luego salir “al aire” con las primicias del momento.
Fernando era la otra cara de la moneda de Freddy. El primero sereno, con paciencia de siglos escribiendo, en silencio en una vieja Triump, notas cortas de un solo tema enfocada desde diversos ángulos. Fernando era especialista en esta práctica. Freddy brillante pero inquieto al igual que un director de orquesta no perdía de vista las partituras en manos y voz sin par del maestro Eduardo López Meza. Inolvidable.
Ya, con el desastre de la dictadura Ortega-Murillo Centeno Chiong se destacó desde la cabina de transmisión de Radio Corporación dirigiendo su programa de comentarios “Nueve en Punto”. Muchas veces fuimos invitado para abordar temas de interés bajo la magistral dirección del destacado periodista y amigo de siempre Fernando Centeno Chiong.
Por razones obvias no puedo acompañar a mi viejo amigo, entrañable colega. Deseo que vaya con Dios. Que vaya en paz, con esa serenidad que siempre le caracterizó en su vida terrenal. Para Ivonne, su especial esposa, mi abrazo solidario en estos momentos de dolor.
Fernando Centeno Chiong, descansa en paz querido amigo.
Henry Briceño Portocarrero | San José, Costa Rica
