Los co-dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo otorgaron “plenos poderes” a su hijo, Laureano Ortega Murillo, para firmar un acuerdo de cooperación comercial y económica con la región de Zaporozhie, el último de los cuatro territorios de Ucrania reconocidos por el régimen como parte de la Federación Rusa.
La disposición, publicada este 10 de septiembre en La Gaceta, Diario Oficial, consolida el alineamiento de Nicaragua con Moscú y formaliza el reconocimiento de la ocupación rusa de Donetsk, Jersón, Lugansk y Zaporozhie, en abierta violación al derecho internacional.
El “Acuerdo Presidencial No. 142-2025” establece que Laureano Ortega, en su calidad de “representante especial para los asuntos con Rusia y asesor presidencial para inversiones y cooperación internacional”, podrá suscribir en nombre del régimen en Nicaragua el “Acuerdo entre el Gobierno de la Región de Zaporozhie (Federación de Rusia) y el Gobierno de la República de Nicaragua sobre Cooperación Comercial y Económica”.

Firma acelerada de acuerdos con territorios ocupados
Desde que el 31 de julio el régimen reconoció estas regiones como parte de Rusia, el proceso para abrir acuerdos ha sido expedito. El 1 de septiembre Laureano Ortega recibió facultades para firmar con Donetsk; el 8 de septiembre se habilitaron los acuerdos con Lugansk y Jersón; y finalmente, este 10 de septiembre se concretó la autorización para Zaporozhie.
Zaporozhie, ubicada en el sureste de Ucrania, es un centro industrial clave, con plantas metalúrgicas, fábricas de maquinaria, una represa hidroeléctrica en el río Dniéper y la central nuclear más grande de Europa. Desde marzo de 2022, parte de esta región se encuentra bajo control militar ruso, incluida la planta nuclear.

En septiembre de ese mismo año, Moscú anunció su anexión junto a Donetsk, Lugansk y Jersón, un acto condenado por la comunidad internacional por violar la soberanía ucraniana.
Con esta medida, la dictadura en Nicaragua se convierte en uno de los pocos países del mundo que respalda formalmente la anexión rusa de territorios ucranianos, aislándose aún más de la comunidad internacional.
