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La tarea de estas generaciones de nicaragüenses

Por Pedro González*

La tarea más importante de las generaciones adultas de la Nicaragua actual es la construcción de una república democrática.   

Para construir la democracia se necesitan condiciones objetivas y subjetivas.  Hablando sobre las condiciones objetivas, que se refieren a las estructuras económicas y sociales que existen en la sociedad, se puede decir que es casi imposible construir la democracia en un país donde hay mucha pobreza, porque la prioridad de la gente no es la creación de instituciones, sino resolver los problemas de subsistencia.  Además, cuando hay mucha pobreza y desempleo fácilmente se puede contratar a un segmento del pueblo para reprimir al otro.  En ese sentido, cualquier política pública nacional o internacional que empobrezca al pueblo de Nicaragua, no va a contribuir a la democratización del país.  Podrán contribuir a derrocar al gobierno bicéfalo Ortega-Murillo, pero la caída del régimen no va a conducir automáticamente a la creación de la democracia.

Para construir la democracia se necesitan demócratas.  Y esta es la condición subjetiva, la cual se refiere a la conciencia del pueblo.  La democracia no es propiedad inclusiva de ninguna clase social, pueden haber y hay demócratas entre las clases altas, las medias  y las bajas.  Lo que se necesita, subjetivamente hablando, es que las ideas democráticas sean hegemónicas en la sociedad.  En toda sociedad hay fuerzas democráticas y autoritarias, qué sistema existe depende de cuál de estas fuerzas es hegemónica. 

Por eso, para construir la democracia es necesario que los nicaragüenses adquiramos conocimientos de lo que ella es, conocimientos de sus fortalezas y limitaciones, de los tipos de democracia.   Para comenzar, yo recomendaría los libros de Robert A. Dahl sobre la democracia, que explica en detalle qué instituciones debe tener un sistema democrático; los Documentos Federalistas de Alexander Hamilton, James Madison y John Jay; y Sobre la libertad de John Stuart Mill.  En Nicaragua, los libros de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, de él recomendaría 5 p.m. o La patria de Pedro

Los libros de análisis también son importantes, pero estos no explican sobre los beneficios de la democracia, ni sobre las instituciones que deben existir en un sistema democrático.  Hay tantos libros de análisis que no tengo espacio para nombrarlos aquí.   Uno que se me ocurre es Por qué fracasan los países de Daron Acemoglu y James A. Robinson; para los economistas, ellos también publicaron un libro titulado Orígenes económicos de la dictadura y la democracia.  En Nicaragua Pablo Antonio Cuadra, Alejandro Martínez Caldera, Andrés Pérez Baltodano, Óscar René Vargas y otros más han escrito sobre las razones por las cuales no hemos podido construir una democracia. También vale la pena leerlos.  Muchos de estos libros hacen una mirada retrospectiva crítica y buscan encontrar los errores del pasado que contribuyeron a crear la situación en la que estamos actualmente.

Para construir la democracia no hace falta sólo el conocimiento, también es necesario que adquiramos una cultura democrática.  Una serie de valores y normas de convivencia como el de la tolerancia, el respeto a la ley, a la libertad y a la integridad de los individuos. 

Eso no quiere decir, sin embargo, que hay cambiar la cultura primero y después derrocar al régimen.  Es una lucha simultánea: luchemos para botar al régimen al mismo tiempo que difundimos y practicamos los valores y las normas que debemos adquirir para vivir en democracia.

Lo importante es luchar para crear las condiciones objetivas y subjetivas que contribuyan a construir un sistema democrático en Nicaragua.

*El autor es nicaragüense.