La opositora Plataforma de Unidad por la Democracia (PUDE) denunció el martes la consolidación de un “sistema de terrorismo de Estado” en Nicaragua, tras la publicación del último informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH).
El documento de la ONU, confirma que la reforma constitucional aprobada el 30 de enero de este año —que modificó 185 de los 198 artículos de la Constitución— eliminó garantías fundamentales como la prohibición explícita de la tortura y derechos esenciales vinculados al debido proceso.
PUDE advirtió que esta reforma no solo representa un retroceso democrático, sino que constituye la “legalización del horror que vive Nicaragua”, en el marco de un proyecto político destinado a asegurar la sucesión dinástica de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El informe del ACNUDH documenta graves violaciones de derechos humanos, entre ellas:
- 56 personas detenidas de forma arbitraria, víctimas de violencia y amenazas por parte de la Policía.
- 16 casos de torturas físicas, incluyendo desnudez forzada, golpes, encadenamiento y descargas eléctricas con picanas.
- 21 desapariciones forzadas, en las que las autoridades niegan información sobre el paradero de las víctimas.
PUDE afirmó que estas prácticas constituyen crímenes de lesa humanidad que no pueden quedar impunes.
“El régimen Murillo-Ortega ha institucionalizado la tortura, la desaparición forzada y la represión sistemática, dentro y fuera del país, como mecanismos de control político”, señaló la plataforma en un comunicado.
Finalmente, la organización urgió a la comunidad internacional a no seguir siendo “espectadora silenciosa” frente a estas violaciones, y demandó acciones concretas que conduzcan a garantizar justicia para las víctimas y frenar la represión en Nicaragua.
