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Los grandes medios de EEUU se unen contra la censura del Pentágono

Una inédita rebelión de los principales medios de comunicación de Estados Unidos ha sacudido el lunes a los círculos políticos y militares del país, tras la imposición de nuevas normas restrictivas por parte del secretario de Defensa, Pete Hegseth, un exmilitar y antiguo comentarista de Fox News, que exige a los periodistas firmar un acuerdo de 21 páginas para mantener su acreditación en el Pentágono.

El documento, calificado por las redacciones como una “censura encubierta”, impone severas limitaciones al acceso a fuentes militares y advierte que los reporteros podrían ser considerados “riesgos para la seguridad” si publican información no aprobada oficialmente.

Las medidas incluyen la prohibición de ingresar a extensas áreas del Pentágono sin escolta y facultan a Hegseth para revocar pases de prensa a cualquier periodista que haga preguntas sin autorización previa.

La reacción fue inmediata. Desde The New York Times, The Washington Post y The Wall Street Journal hasta cadenas como CNN, Fox News, Newsmax y agencias internacionales como Reuters y Associated Press se negaron a firmar el acuerdo.

En una declaración conjunta, afirmaron que las nuevas reglas “socavan la libertad de prensa garantizada por la Primera Enmienda” y representan “un intento de silenciar el escrutinio público sobre las fuerzas armadas”.

El propio Hegseth defendió la medida en la red social X: “El acceso al Pentágono es un privilegio, no un derecho”, escribió, acompañando su mensaje con un emoji de despedida dirigido a los medios que anunciaron su negativa.

La Asociación de Prensa del Pentágono denunció que la normativa “amordaza a los empleados del Departamento de Defensa y amenaza con represalias a los periodistas que busquen información no aprobada”.

Según el veterano corresponsal Tom Bowman, de NPR, quien renunció públicamente a su acreditación, “aceptar este documento nos reduciría a simples transcriptores del poder”.

Analistas señalan que se trata del mayor enfrentamiento entre el gobierno y la prensa desde el caso de los Papeles del Pentágono en 1971, que destapó los engaños oficiales sobre la guerra de Vietnam.

Si estas normas hubieran existido entonces, nunca habríamos conocido la verdad”, advirtió Bowman.

La administración de Donald Trump, que ya mantiene un historial de conflictos con los medios, enfrenta ahora una protesta sin precedentes.

Hasta el canal ultraconservador One America News es el único que aceptó firmar las nuevas condiciones.

Las credenciales de los periodistas que no suscriban el acuerdo deberán ser entregadas esta misma tarde, lo que podría dejar fuera del Pentágono a más de un centenar de reporteros.

Para muchos, no solo se cierran las puertas del Departamento de Defensa, sino también las de la rendición de cuentas y la transparencia en el país que alguna vez fue considerado el mayor defensor de la libertad de prensa.