Una investigación conjunta de ProBox, Expediente Público y La Prensa reveló cómo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha adoptado un modelo de formación periodística inspirado en China, que combina capacitación técnica con adoctrinamiento ideológico y campañas de propaganda digital.
Durante una entrevista con La Mesa Redonda, Mariví Marín, fundadora y directora de ProBox, explicó que el estudio documentó al menos 13 eventos de cooperación y capacitación entre instituciones chinas y comunicadores sandinistas desde diciembre de 2021 hasta julio de 2025, tanto en Pekín como en Nicaragua.
“El régimen no solo recibe formación técnica, sino también ideológica. China busca moldear a los comunicadores del régimen Ortega-Murillo bajo los lineamientos del Partido Comunista Chino”, explicó Marín.
Universidades confiscadas convertidas en centros de adoctrinamiento
El estudio detalla que parte de las capacitaciones se desarrollan en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) y en la Universidad Nacional Casimiro Sotelo, antes conocida como la UCA, confiscada por el régimen.
Estos espacios —antes referentes del pensamiento crítico— se han convertido en centros de formación ideológica y control discursivo, bajo el aval del China Media Group y de los canales oficiales del régimen, como el 13 y el 19 Digital.
“El régimen ha transformado universidades democráticas en fábricas de propaganda, donde se instruye a jóvenes para servir como voceros del poder”, señaló Marín.
China inyecta dinero en campañas digitales en Nicaragua
Uno de los hallazgos más reveladores del estudio es que la embajada de China en Managua ha invertido más de 75,000 dólares en campañas de propaganda pagadas en Facebook entre enero y septiembre de 2025.
Estos anuncios buscan promover una imagen positiva de China y reforzar las narrativas del régimen sandinista, especialmente entre jóvenes de 18 a 34 años.
“Se trata de una injerencia extranjera en la soberanía informativa del país. Mientras el régimen censura y persigue a la prensa independiente, China financia su propio relato propagandístico”, advirtió Marín.
Una estrategia de largo plazo: moldear la opinión pública
Según Marín, la estrategia de China no busca resultados inmediatos, sino que apuesta a formar una nueva generación de comunicadores y ciudadanos alineados con su visión autoritaria.
“China está invirtiendo a mediano y largo plazo en las nuevas caras del régimen, en quienes eventualmente serán su dirigencia”, explicó.
El estudio también destaca que más de 280 periodistas nicaragüenses han sido exiliados o sufrieron represalias, mientras el régimen consolida un ecosistema de control mediático interno.
El impacto regional: exportar el autoritarismo mediático
El caso nicaragüense, advierte Marín, podría ser un proyecto piloto de exportación del modelo mediático chino en América Latina, siguiendo patrones similares en Cuba y Venezuela.
“Estas formaciones no solo buscan difundir una idea, sino combatir la influencia occidental. Es un plan para reemplazar la noción de libertad de prensa con la obediencia al partido”, enfatizó.
Además, denunció el uso de tecnología china como Huawei para el reconocimiento facial y la vigilancia de ciudadanos, lo que refuerza el control y la censura en la región.
Una lucha asimétrica por la verdad
A pesar de la represión y la censura, Marín subrayó que el periodismo nicaragüense independiente no ha dejado de trabajar ni de investigar. El esfuerzo conjunto de medios exiliados y organizaciones como ProBox demuestra que la lucha por la verdad y la democracia sigue viva.
“El objetivo del régimen y de China es reemplazar al periodismo independiente, pero seguimos resistiendo con evidencia, colaboración y compromiso con la verdad”, concluyó.
La investigación evidencia cómo la cooperación entre el régimen Ortega-Murillo y el Partido Comunista Chino no solo tiene fines económicos, sino también ideológicos y comunicacionales.
China está moldeando el discurso, la formación y la narrativa en Nicaragua, exportando su modelo de censura y propaganda a una región donde la libertad de prensa ya está gravemente amenazada.
