El periodista nicaragüense Gerall Chávez, presidente de Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN), denunció que la reciente aparición pública de la periodista Fabiola Tercero, tras 16 meses de desaparición forzada, no constituye un gesto humanitario sino una estrategia del régimen Ortega-Murillo para reducir la presión internacional y desacreditar las denuncias de violaciones de derechos humanos.
PCIN expresó que la dictadura sandinista mantiene un patrón de desaparición forzada que combina el aislamiento total, la incertidumbre prolongada y la posterior exhibición de las víctimas como una supuesta señal de normalidad.
“Esta acción no es un gesto humanitario. Es una táctica sistemática del régimen: desaparecer, torturar con la incertidumbre, y luego mostrar selectivamente para intentar mitigar la presión internacional y tratar de desacreditar las denuncias de medios de comunicación y organismos de derechos humanos”, señaló Chávez en un pronunciamiento público.
La organización recordó que la periodista Fabiola Tercero se mantuvo desaparecida por más de un año, pese a las reiteradas denuncias de medios y organismos de derechos humanos.
Su reaparición, visiblemente deteriorada, coincide con la excarcelación del también periodista Leo Cárcamo, ahora bajo arresto domiciliario.
Según PCIN, el régimen utiliza estas acciones para intentar proyectar una imagen de apertura ante la comunidad internacional, sin que esto signifique el fin de las violaciones a los derechos fundamentales.
El gremio exigió la libertad inmediata, plena e incondicional de Fabiola Tercero, y reiteró su compromiso de seguir denunciando la represión contra la prensa independiente en Nicaragua.
“Su exhibición es solo una prueba de vida. Bajo ninguna circunstancia debe condicionar su libertad”, enfatizó Chávez.
PCIN insistió en que el caso de Fabiola Tercero revela la continuidad de una política de Estado basada en la persecución, el silencio forzado y el terror como mecanismos de control sobre el periodismo crítico.
