La escritora nicaragüense Gioconda Belli pidió este martes al Gobierno de México “recuperar la memoria solidaria y comprensiva” que caracterizó al país durante la lucha contra la dictadura somocista, al recibir el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en el Palacio de Bellas Artes.
“Espero que México y su Gobierno recuperen la memoria solidaria y se den cuenta de que no hay soberanía cuando esta no se sostiene sobre la voluntad popular”, expresó Belli en un discurso profundamente político y emotivo, en el que evocó el apoyo que los intelectuales y el Estado mexicano ofrecieron a la revolución sandinista de 1979.
La autora, exiliada en España tras ser despojada de su nacionalidad por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, comparó su actual viaje a México con el que realizó por primera vez en 1978, cuando escapaba de la persecución de la dictadura de Somoza.
“Todo es bien poético, porque es otra lucha para llegar a México”, dijo entre risas, recordando que aquel país fue su “primer puerto seguro”.

Belli rememoró la solidaridad de figuras como Carlos Fuentes, Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis y Carlos Pellicer, quienes apoyaron al Frente Sandinista en sus primeros años. Sin embargo, lamentó que el legado de aquella revolución haya sido “malversado” por quienes hoy desgobiernan Nicaragua.
“El legado y la dimensión simbólica de la revolución sandinista son hoy la mampara tras la cual se esconden los actuales gobernantes de Nicaragua”, denunció. “Mi país ha vuelto a ser una dictadura igual o peor que la de Somoza”.
La escritora relató que su retorno al exilio —tras la confiscación de su casa y su despatriación— la hermana nuevamente con Sergio Ramírez, también despojado de su nacionalidad.
“Hemos sido víctimas de los abusos de poder y de la manipulación de la justicia. Es duro el exilio y el despojo a estas alturas de la vida”, subrayó.
En su mensaje, Belli también criticó el silencio del actual gobierno mexicano, encabezado por Claudia Sheinbaum, ante la represión en Nicaragua.
“Es obvio que los tiempos han cambiado… pero estas realidades nos demandan proteger la esperanza y la fe en la humanidad”, afirmó.
El homenaje a Carlos Fuentes fue tanto político como literario. Belli destacó que el autor mexicano “demostró cómo ser comprometido y ser genial al mismo tiempo”, recordando el impacto que tuvo en su juventud la lectura de La muerte de Artemio Cruz.
El galardón, dotado con 150.000 dólares, le fue entregado por el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, y la secretaria de Cultura de México, Claudia Curiel, “por su capacidad de renovación de la poesía hispanoamericana y la fuerza de su diálogo entre la sociedad, la historia y la literatura”.
Belli cerró su discurso con una defensa apasionada de la creación literaria:
“La literatura puede ser una forma de memoria y también una manera de reparar el alma de los pueblos… un lenguaje íntimo que nos hace reconocernos y sumergirnos en la corriente de historias que nos han construido como especie”.
