El Papa León XIV recibió este jueves en audiencia privada a Monseñor Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa y administrador apostólico de Estelí, quien vive en exilio forzoso tras ser deportado en enero de 2024 por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
“La audiencia se celebró esta mañana con S.E. Mons. Rolando José Álvarez Lagos, Obispo de Matagalpa (Nicaragua)”, confirmó la Oficina de Prensa del Vaticano, sin ofrecer más detalles sobre el encuentro.

Un encuentro cargado de esperanza
Desde Chicago, el sacerdote nicaragüense exiliado Erick Díaz calificó la reunión como “una audiencia de esperanza y comunión eclesial”, subrayando que representa “un momento significativo para nuestra Iglesia nicaragüense, marcada por retos, fidelidad al Evangelio y esperanza en el Señor”.
“El Papa tiene clara la realidad de la Iglesia en Nicaragua y la situación del pueblo. No deja de ser un encuentro de mucha expectativa y de alegría”, añadió el padre Edwing Román, vicario parroquial de Santa Ágatha en Miami.
Continuidad en el respaldo del Vaticano
La reunión de hoy se produce apenas tres meses después de que el Papa León XIV recibiera a otros tres obispos nicaragüenses en el exilio: Monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua; Monseñor Isidoro Mora, de Siuna; y Monseñor Carlos Enrique Herrera, de Jinotega y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua.
En aquella ocasión, Mons. Báez relató que el encuentro con el Santo Padre fue “largo y profundo”, centrado en la situación de Nicaragua y la persecución que enfrenta la Iglesia.
Una Iglesia perseguida
Desde 2018, la Iglesia Católica nicaragüense enfrenta una persecución sistemática por parte del régimen Ortega-Murillo. Cientos de sacerdotes han sido hostigados o expulsados, y decenas de templos permanecen bajo vigilancia policial.
El pasado 2 de octubre, el Papa León XIV recibió una copia del informe “Nicaragua: Una Iglesia perseguida”, elaborado por la investigadora Martha Patricia Molina, que documenta más de 16.500 procesiones y actos de piedad prohibidos y más de 1.000 ataques directos contra la Iglesia desde el inicio de la crisis sociopolítica en 2018.
