Henry Briceño | 04 diciembre 2025
La dictadura criminal de Daniel Ortega y Rosario Murillo nos robaron dos residencias, cuatro negocios acondicionados, terrenos, dinero en efectivo y pensión. Nos desterraron con ropa de domingo, es decir en chores. El atropello fue contra mi esposa, mi hija y mi tierno hijo de once años. Mi posición política contra la infamia de la narcodictadura Ortega-Murillo fue la causa de este brutal crimen.
Hoy en nuestras propiedades el punga, tamal, ladrón Daniel Ortega en unión de su perniciosa mujer y de su inmoral alcalde en San Rafael del Sur el vago, gandul, abusador de mujeres José Noel Cerda Méndez están procediendo a construir clínicas, hospitales y a acomodar en una de nuestras residencias a Cruz Blanca otrora Cruz Roja, también, robada por estos matones valientes con fusil Aka en manos.
Todos estos delincuentes son pobres por todos los ángulos que los mires. Daniel Ortega un iletrado que, con el concurso de guardias con tarifas baratas, policías devaluados y su ingrata mujer, Rosario Murillo, han secuestrado a Nicaragua.
En este asalto al país el concurso de alcaldes bien remunerados no ha estado ausente. La especialidad de los ediles es manipular licitaciones y junto a grupos de paramilitares acorralar y mantener amenazado al pueblo que se opone a la descomunal dictadura y, con ello, se garantizan visa para continuar abusando de los bienes de la comunidad.
Pero esta fiesta no es patronal mucho menos indefinida. La oscura noche caerá y, muy pronto, en Nicaragua amanecerá con un sol radiante indicando una aurora distante al aura pesada que se percibe, por estos días en nuestra nación.
El dolor causado a miles de familias nicaragüenses no quedara impune. Las lágrimas que siguen rodando en mejillas de centenares de madres de asesinados no se cansan de demandar justicia, los torturados, las muchachas violadas por la guardia orteguista, muchachos ultrajados sexualmente por personajes disfrazados de titulares del parlamento son delitos pendientes de juicio penal.
El atropello por parte de la inteligencia, contrainteligencia, ofensas y amenazas de ignorantes paramilitares pagados con el tributo de la población que emergen de los zonales del frente sandinista a lastimar a la población no se olvida. Todos ellos pagaran ante la justicia que aparecerá de repente al igual que la insurrección de abril del 2018. Nicaragua continúa siendo un volcán. Estallara solo.
Al destruir edificios y negocios robados la dictadura pretende, inútilmente, borrar del imaginario nicaragüense la figura de los que nos hemos opuesto sin importar el costo a esta pérfida dictadura no comparada con ninguna otra, en materia de abusos a la población civil desarmada, en América Latina.
La narcodictadura de Ortega y Murillo es mucho más maligna de lo que se ha publicado a nivel nacional e internacional. Pronto, cuando haya caído ese negro telón en Nicaragua, sabremos a profundidad el nivel perverso que constituyó la presencia de Ortega, Murillo y sus execrables secuaces. Todo se sabrá. Todo se castigará. Nicaragua tiene y debe rescatar el estado de derecho.
