Pedro González*
Acaba de salir a luz pública el documento Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América, un documento que todos los presidentes de EEUU deben publicar. Habrá a nivel nacional e internacional un debate sobre este documento porque expresa la visión del presidente Trump sobre algunos de los problemas que el mundo está enfrentando actualmente y no es un secreto de que no todo mundo está de acuerdo con él; y usa algunos conceptos que, por la misma razón, pueden ser controversiales. Aquí sólo me voy a referir a lo que afecta a Latinoamérica en general y a Nicaragua en particular.
Creo que hay que partir de las siguientes premisas para poner este documento en contexto:
- En primer lugar, todo país lucha por sus propios intereses. Comenzaríamos mal si le negáramos a Estados Unidos luchar por sus intereses cuando nuestros países luchan por los suyos.
- Estados Unidos es el país más fuerte económica y militarmente del planeta, lo que hace que pueda afectar positiva y negativamente a otros países. Incluso su cultura impacta al mundo entero. Él es el chavalo más grande y fuerte del barrio.
- La Segunda Guerra Mundial lo agarró desprevenido, o sea, que no estaba preparado, y se dio cuenta de que, aunque no tenía enemigos que compartieran fronteras y continentes con él, podía haber países fuertes que lo alcanzaran y lo atacaran, como sucedió en Pearl Harbor. Desde entonces, ha decidido no bajar la guardia e invierte un buen porcentaje de su presupuesto en defensa.
- La inversión en defensa es para defender el modo de vida de Estados Unidos y de sus aliados, su modelo económico y sus libertades.
- Como producto de la victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial, cuando derrotaron al régimen Nazi, Estados Unidos quedó como el país más fuerte del bloque que estaba organizado alrededor del capitalismo en lo económico, y de la democracia liberal en lo político, y por esto se convirtió en el líder de este bloque.
- Con la derrota del bloque soviético, Estados Unidos no sólo continuó siendo el país hegemónico del bloque capitalista democrático, sino que también se convirtió en el país hegemónico mundial. Aquí terminó la Guerra Fría y la estrategia de Estados Unidos para enfrentar al comunismo.
- Ahora, el orden mundial que le siguió a Guerra Fría se acabó cuando la China autoritaria y de capitalismo de Estado se convirtió en un nuevo poder que intenta sobrepasar a Estados Unidos. Parafraseo esto: el intervalo entre la caída de la URSS y el ascenso de China se acabó.
Con estas premisas pasemos a analizar algunas partes del documento que afectan a Latinoamérica.
En principio dice que quiere que el hemisferio occidental sea “razonablemente estable y bien gobernado”, una meta que sin duda beneficia tanto a los latinoamericanos como a los estadounidenses. La idea es que países estables y bien gobernados producen menos emigración.
En la sección sobre el hemisferio occidental, el documento dice que usará el corolario Trump de la Doctrina Monroe, que es la aplicación de la Doctrina Monroe a la situación actual, como la ve el presidente. La Doctrina Monroe en el siglo XIX estipulaba que Estados Unidos no aceptaba la intromisión de potencias de fuera del hemisferio occidental en los países americanos, una política que se mantuvo activa durante la Guerra Fría y que se relajó en el intervalo entre la caída de la URSS y el ascenso de China. Ahora hay competencia por Latinoamérica entre China y Estados Unidos, y este quiere limitar el poder de China en el hemisferio (también de Rusia e Irán, pero estos no son potencias). La Doctrina Monroe ha regresado.
El corolario Trump dice lo siguiente:
“Negaremos a competidores no hemisféricos la capacidad de posicionar fuerzas u otras capacidades amenazantes, o de poseer o controlar activos estratégicamente vitales en nuestro hemisferio” (traducción tomada del El País)
Un latinoamericano que cree en la democracia no debe estar en contra de este objetivo. Entre Estados Unidos y China, un demócrata se alía con Estados Unidos porque este va a seguir siendo una república democrática por mucho tiempo.
De acuerdo al documento, otras metas de la administración de Trump son establecer relaciones comerciales ventajosas para Estados Unidos, combatir el narcotráfico y disminuir la inmigración a Estados Unidos.
En las relaciones comerciales hay que pensar en juegos de suma positiva. Lograr esto va a requerir de una negociación cuidadosa, pero se debe intentar y se pueden lograr acuerdos que beneficien mutuamente a EEUU y Latinoamérica. Por ejemplo, Latinoamérica necesita inversión extranjera y Estados Unidos necesita algunos productos latinoamericanos. La exoneración y la rebaja de aranceles que hizo recientemente la administración Trump muestran que puede ser flexible.
Combatir el narcotráfico es otra meta y algo que puede beneficiar a Estados Unidos y Latinoamérica. Aquí no debería haber contradicciones entre EEUU y Latinoamérica, el narcotráfico y la delincuencia están destruyendo a algunos de nuestros países.
En el tema de inmigración también se puede trabajar con la administración Trump. Por razones económicas y demográficas, Estados Unidos necesita más inmigrantes, pero necesita un proceso ordenado de inmigración, uno que esté basado en las leyes y las necesidades del país. La emigración de latinoamericanos a Estados Unidos puede ser más beneficiosa a largo plazo para Estados Unidos porque los países latinoamericanos pierden al sector más emprendedor. Los países latinoamericanos deberían crear incentivos para que la gente se quede en sus países de nacimiento, que es lo que la gran mayoría quiere hacer.
Y hablando de esto, Estados Unidos no es más desarrollado porque tiene una raza superior (hay países pobres y mal gobernados), su desarrollo es replicable porque es el resultado de sus instituciones, de la inversión en educación científica y técnica, de su sistema que incentiva la innovación y el emprendimiento, de sus escuelas y universidades con profesores bien preparados. Todas las llamadas “razas” han contribuido al desarrollo de Estados Unidos. Cuando usted está comiendo “potato chips” (papas fritas delgaditas y crujientes), o envía o postea un GIF, o tiene cámaras de vigilancia alrededor de su casa, para mencionar sólo algunas cosas, usted está usando el invento que hizo un negro o una negra; cuando usted usa CAPTCHA o Duolingo, o le ponen un estent, o le sacan rayos X, también sólo para mencionar algunas cosas, está usando algo inventado por un latino; cuando usted está comiendo papas, tamales, tortillas, tacos, chocolate, o cuando está descansando en una hamaca o cuando usa una jeringa, está usando inventos de los pueblos que vivían en este continente antes de la llegada de los españoles. Los Confederación de los iroquois sirvió de modelo a las 13 colonias que se independizaron de Imperio británico. Los avances tecnológicos o culturales no son el resultado de sólo un grupo.
Después el documento habla de enlistar a los aliados del hemisferio y expandir las alianzas para lograr esas metas. Con los aliados no va a haber contradicción; a los que no son aliados los va a tratar de convencer, les incrementará los costos y los beneficios, posiblemente más los costos porque esa es la forma preferida por el presidente para lograr sus objetivos. Sin embargo, por lo menos para los nicaragüenses nuestra alianza debe ser con Estados Unidos no con China.
Estamos hablando del régimen político chino no del pueblo y la cultura china. Muchos de nosotros somos descendientes de chinos y vive en nosotros su cultura milenaria: sus comidas, sus valores, sus normas, su filosofía, sus religiones, su poesía, su música, sus fuegos artificiales, sus grandes contribuciones a la humanidad. Pero nuestros antepasados abandonaron su tierra por razones económicas y políticas y se identificaban más con el modelo occidental.
Hay que tomar en cuenta que esta estrategia se va a sostener en un armazón: en la economía de EEUU y en la creencia de que la política económica de Trump la va a hacer crecer. Un país con más riquezas tiene recursos para invertir más en su defensa. Y ahí está el meollo del asunto, quizá el talón de Aquiles, de toda esta estrategia: los economistas tanto de izquierda como de derecha no creen que las políticas económicas de la administración harán crecer la economía. La economía de EEUU está estancada y hasta puede entrar en una recesión; nadie fuera de la administración cree que haya en los próximos 3 años un repunte económico. Si ya mantener la hegemonía cuesta mucho, con menos recursos se va a hacer menos sostenible. La estrategia dice precisamente que la administración va a ser realista y pragmática, que va a analizar los objetivos que quiere alcanzar y los recursos que tiene para hacerlos. Si no hay recursos, ni modo, se hace lo que se puede.
Por eso mismo, la administración Trump no se va a embarcar en una cruzada de cambio de regímenes como las anteriores, la administración dice claramente que los asuntos de otros países sólo son de interés si afectan a Estados Unidos. Las guerras en Irak y Afganistán fueron bien caras, y el mismo presidente nunca estuvo totalmente de acuerdo con ellas, y fue el que inició la retirada de las tropas de Afganistán.
Además, si un cambio de régimen tiene el potencial de incrementar la inmigración o si no está ligado al narcotráfico, la administración no lo haría.
En realidad, esta estrategia es un plan que prioriza a Estados Unidos. Si un país es democrático, no está involucrado a los altos niveles en el narcotráfico y está dispuesto a combatirlo y si no es fuente de inmigración a Estados Unidos ni está aliado con China, no tiene por qué temer.
¿Alguna vez han oído al presidente Trump hablar de Uruguay?
*El autor es nicaragüense.
