google.com, pub-9466889741542306, DIRECT, f08c47fec0942fa0

Régimen impondrá nombres de “héroes y mártires” sandinistas a universidades confiscadas

La co-dictadora Rosario Murillo anunció que las universidades confiscadas por el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua comenzarán a llevar nombres de “héroes y mártires” de la Revolución Sandinista, como parte de una nueva fase de control político y simbólico sobre la educación superior.

Murillo informó el martes que la primera institución en cambiar de nombre será la Universidad Nacional Politécnica (UNP), creada en 2022 tras la confiscación de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli).

Según el anuncio oficial, la UNP pasará a llamarse “Universidad Héroes de San José de las Mulas”, un cambio que se concretaría en los primeros días del próximo año.

Estamos trabajando para que algunas universidades que todavía no han sido nombradas lleven el nombre de los grandes héroes, de la juventud presidente y la juventud heroica. Por ejemplo, la universidad que se conoce como Politécnica va a llevar el nombre de los Héroes: Muchachos Héroes de San José de las Mulas”, afirmó Murillo durante su alocución diaria.

La vocera adelantó además que el régimen prevé reinaugurar oficialmente la universidad antes del 27 de febrero, fecha emblemática para el sandinismo, con el objetivo —según sus palabras— de rendir “homenaje al pueblo y a sus héroes”.

Críticas: adoctrinamiento y contradicción política

El anuncio ha generado críticas desde sectores académicos en el exilio, que advierten que la medida forma parte de una estrategia de adoctrinamiento ideológico en las universidades públicas confiscadas.

El académico nicaragüense Adrián Meza, exrector de la confiscada Universidad Paulo Freire, calificó la decisión como una acción “paupérrima” del régimen para intentar compensar el contraste entre su discurso político y su “práctica de gobierno”.

Se trata de una medida paupérrima del régimen para tratar de compensar en el marco del modelo de adoctrinamiento el efecto que produce el contraste de su práctica política con relación al discurso político que normalmente desarrolla, es decir es que estamos hablando de que la práctica política del régimen es una práctica antisandinista”, señaló Meza a La Mesa Redonda.

Universidades bajo control y deserción estudiantil

Meza advirtió que estas medidas no pasan desapercibidas para los estudiantes y que el intento de imponer símbolos revolucionarios no logra ocultar la crisis del sistema universitario estatal.

Los estudiantes no son dundos, no son idiotas; entonces para compensar ese contraste recurren a una acción política que es mínima comparada con las consecuencias del contraste, ‘pongámosle a las universidades los nombres de los héroes y mártires’. Es decir, eso es simple y sencillamente una burla, pero además expresa la necesidad que tiene el régimen de seguir justificando con actos simbólicos su práctica política depredadora que constituye una contradicción ostensible y material con relación efectivamente a lo que ha representado el sandinismo originario desde el punto de vista del discurso”, afirmó.

El académico señaló que, según cifras del propio Consejo Nacional de Universidades (CNU), más de 60.000 estudiantes han abandonado las universidades públicas en los últimos dos o tres años, lo que demuestra la pérdida de calidad académica, la politización de las aulas y la falta de perspectivas profesionales.

Desde 2018, el régimen Ortega-Murillo ha confiscado universidades privadas, cancelado personerías jurídicas y colocado a las instituciones de educación superior bajo control directo del Estado, en un proceso ampliamente denunciado por organismos de derechos humanos como una violación a la autonomía universitaria y a la libertad académica.