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Alcalde mexicano pide retirar embajada de Nicaragua de su ciudad

El alcalde de la demarcación Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México, Mauricio Tabe, anunció que solicitará formalmente a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) la reubicación inmediata de las embajadas de Venezuela, Cuba y Nicaragua fuera de su territorio, al considerar que representan a “gobiernos criminales” responsables de graves violaciones a los derechos humanos.

Tabe argumentó que su administración no puede validar la presencia de sedes diplomáticas que representan a dictaduras señaladas internacionalmente por perseguir a la oposición, encarcelar disidentes y restringir libertades fundamentales.

La alcaldía Miguel Hidalgo debe ser un espacio de libertad. No podemos recibir con los brazos abiertos a quienes representan gobiernos que han abusado del poder y causado sufrimiento a sus pueblos”, afirmó el edil panista en un mensaje difundido en redes sociales, en el que incluyó a Nicaragua entre los regímenes que no deberían contar con hospitalidad diplomática en su demarcación.

El alcalde aclaró que su postura no es contra los pueblos de Venezuela, Cuba o Nicaragua, sino contra sus regímenes. En ese sentido, estableció condiciones para que estas representaciones puedan ser aceptadas nuevamente: la instauración de gobiernos democráticamente electos, el respeto irrestricto a las libertades y la liberación inmediata de todas las personas presas políticas, una exigencia reiterada por organismos internacionales en el caso nicaragüense.

La solicitud de Tabe marca un choque directo con la política exterior del Gobierno Federal de México, que ha mantenido relaciones diplomáticas con Nicaragua bajo el principio de no intervención.

Mientras la federación sostiene vínculos institucionales con el régimen de Ortega, la alcaldía Miguel Hidalgo los declara no bienvenidos en su territorio por razones éticas y democráticas.

Ante estas declaraciones, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, descartó que el alcalde tenga atribuciones en materia de política exterior y minimizó la solicitud, señalando que se trata de un intento por “llamar la atención”.

La mandataria reiteró que la política exterior corresponde exclusivamente al gobierno federal y se rige por la doctrina Estrada, basada en el respeto a la soberanía y la no intervención.

México y Nicaragua mantienen relaciones diplomáticas desde 1839, con una breve ruptura en 1979 tras la caída de la dictadura somocista.