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Justicia internacional y la última oportunidad contra la impunidad en Nicaragua


Por Mauricio Samcam | 21 de enero, 2026

Durante años, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha operado bajo una convicción peligrosa: que el paso del tiempo diluye la responsabilidad y que la represión, una vez consolidada, se vuelve jurídicamente invisible. Sin embargo, el derecho internacional demuestra lo contrario. El tiempo no absuelve los crímenes de lesa humanidad; los acumula.

Hoy, Nicaragua se encuentra ante una ventana histórica de rendición de cuentas internacionales. No es una posibilidad abstracta ni una aspiración moral: es un proceso jurídico en curso. La pregunta clave ya no es si existen pruebas suficientes, sino si la comunidad internacional —y las propias víctimas— sabrán protegerlas, articularlas y llevarlas hasta sus últimas consecuencias.

El caso de Nicaragua: un umbral jurídico ya superado

Los estándares del derecho penal internacional son claros. Para que un Estado enfrente procesos por crímenes de lesa humanidad deben concurrir tres elementos: un ataque generalizado o sistemático, dirigido contra la población civil y ejecutado con conocimiento o participación del aparato estatal.

Ese umbral ya ha sido acreditado en el caso nicaragüense.

Los informes del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de Naciones Unidas (GHREN), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos concluyen que el Estado nicaragüense ha incurrido en detenciones arbitrarias, tortura, ejecuciones extrajudiciales, persecución política, desnacionalización y confiscación de bienes como parte de una política deliberada de represión.

Estas conclusiones no son declaraciones políticas: son insumos jurídicos utilizados por fiscalías bajo el principio de jurisdicción universal, como ya ocurre en Argentina.

Las pruebas que sostienen —y pueden culminar— el proceso

Las pruebas más sólidas contra un régimen autoritario no son los episodios aislados, sino la estructura del crimen. En Nicaragua, esa estructura está documentada:
• Uso sistemático de la Policía Nacional y grupos parapoliciales.
• Subordinación del sistema judicial al poder ejecutivo.
• Criminalización de la disidencia.
• Eliminación del espacio cívico y del pluralismo político.
• Represión extendida más allá del territorio nacional.

A estas se suman miles de testimonios de víctimas, registros médicos, archivos judiciales, evidencia audiovisual y documentación recopilada por organismos internacionales. El principal riesgo hoy no es la inexistencia de pruebas, sino su dispersión, el desgaste del tiempo y la desprotección de testigos clave.

El valor jurídico de los casos emblemáticos

En este contexto, los casos emblemáticos cumplen una función determinante. No crean por sí solos la responsabilidad penal internacional, pero aceleran y consolidan procesos ya abiertos, al ilustrar de manera concreta patrones previamente establecidos.

El asesinato del Mayor en retiro Roberto Samcam, exiliado y opositor al régimen, debe analizarse con rigor y responsabilidad jurídica. No se trata de adelantar conclusiones ni de instrumentalizar el dolor. Pero sí de reconocer que, si se logra demostrar motivación política, vínculos directos o indirectos con agentes estatales y continuidad del patrón represivo fuera de las fronteras nacionales, el caso puede reforzar de manera decisiva la tesis de crímenes transnacionales.

¿Dónde encaja el asesinato del Mayor (r) Roberto Samcam?

Aquí es fundamental ser preciso y responsable.

Jurídicamente, no es imprescindible, pero sí puede ser determinante

Un asesinato presuntamente vinculado al aparato estatal, ocurrido en un contexto de persecución política, no crea el caso, pero puede:
• Reforzar el patrón de ataque sistemático
• Extender la responsabilidad más allá de las fronteras
• Demostrar que la persecución no cesa con el exilio
• Internacionalizar aún más la causa

En derecho penal internacional, los casos “emblemáticos” aceleran procesos, no porque sean los únicos, sino porque:
• Son claros
• Son verificables
• Son simbólicamente poderosos


Cuándo se vuelve jurídicamente clave

El caso del Mayor (r) Roberto Samcam se vuelve fundamental si se logra demostrar:
1. Motivación política
2. Vinculación directa o indirecta con agentes estatales
3. Patrón de persecución contra exmilitares disidentes
4. Continuidad del ataque fuera del territorio nacional
5. Encubrimiento o falta deliberada de investigación estatal

Si estos elementos se acreditan, el caso:
• Refuerza la tesis de crimen transnacional
• Amplía la jurisdicción internacional
• Compromete aún más a la cadena de mando


Qué debe hacerse ahora para no perder la oportunidad histórica

A. Centralizar y profesionalizar la evidencia
• Crear o fortalecer archivos probatorios únicos
• Coordinar con fiscalías bajo jurisdicción universal
• Evitar la dispersión mediática sin respaldo legal

B. Proteger a testigos y familiares
• Asesoría legal internacional
• Protección de identidad cuando sea necesario
• Documentación forense independiente

C. Evitar la politización del caso

Esto es clave:
• No usar los casos como consignas
• No adelantar conclusiones sin pruebas
• No forzar narrativas que puedan ser impugnadas

La justicia internacional castiga el exceso retórico, pero premia la precisión jurídica.

En el derecho internacional, la persecución política que trasciende fronteras no debilita un caso: lo fortalece.

El mayor peligro: dejar pasar el momento

La historia demuestra que muchos responsables de crímenes masivos no evadieron la justicia por falta de pruebas, sino por falta de persistencia. El cansancio, la fragmentación de esfuerzos y la politización excesiva han sido aliados silenciosos de la impunidad.

Hoy, el régimen de Ortega-Murillo no enfrenta un juicio inmediato, pero sí algo que considera más peligroso: justicia posible. Una justicia que no depende de cambios internos inmediatos, sino de procesos que avanzan fuera de su control.

Una responsabilidad compartida

Para las víctimas, la tarea es dolorosa pero crucial: preservar la memoria con rigor jurídico. Para la comunidad internacional, el desafío es sostener la atención y proteger los mecanismos de rendición de cuentas. Para quienes documentan y denuncian, la obligación es clara: precisión, seriedad y perseverancia.

La oportunidad existe. No será eterna.

Nota del autor

Mauricio Samcam es ciudadano nicaragüense, ingeniero agrónomo con especialidad en desarrollo rural y biotecnología. Reside en Canadá en condición de exilio. Es hermano del Mayor en retiro Roberto Samcam, asesinado en un contexto de persecución política. Escribe desde el compromiso con la democracia, los derechos humanos y la justicia internacional, con respeto estricto a los procesos legales en curso.

Referencias académicas y jurídicas
• Naciones Unidas, Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN). Informe A/HRC/52/63 (2023).
• Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH). Situación de los derechos humanos en Nicaragua (2018–2024).
• Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Graves violaciones a los derechos humanos en el contexto de las protestas sociales en Nicaragua (2018).
• Corte Penal Internacional. Elementos de los crímenes (Estatuto de Roma).
• Ambos, Kai. Treatise on International Criminal Law. Oxford University Press, 2013.
• Sikkink, Kathryn. The Justice Cascade: How Human Rights Prosecutions Are Changing World Politics. W.W. Norton, 2011.
• Fiscalía Federal de la República Argentina. Aplicación del principio de jurisdicción universal en casos de crímenes de lesa humanidad.