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Régimen Ortega-Murillo prohíbe misiones pastorales casa a casa en la Diócesis de León

La abogada e investigadora nicaragüense Martha Patricia Molina denunció en redes sociales que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo prohibió la realización de misiones pastorales casa a casa en la Diócesis de León y Chinandega, justo cuando en 2026 se celebra el Año Eclesiológico.

Según la denuncia, este 24 de enero de 2026 estaban programadas misiones pastorales para predicar el Evangelio y llevar la Palabra de Dios a los hogares. Sin embargo, el permiso fue denegado por la Policía, que ordenó al clero y a los fieles “hacer sus cosas adentro” y permanecer en “sus parroquias”, sin salir a evangelizar.

Molina explicó que la prohibición afecta directamente el espíritu de la actividad pastoral, cuyo objetivo central era llevar el mensaje cristiano casa por casa, por lo que la medida convierte en un fracaso la misión planificada por la diócesis.

La policía sandinista ha prohibido a la Diócesis de León que realice misiones pastorales casa a casa. Este sábado 24 de enero había una programada para la comunidad de lectores y esta ha sido impedida lamentablemente. La dictadura Ortega-Murillo lo que busca es que no lleguen a las casas el mensaje pastoral, el mensaje del Evangelio, el mensaje de Dios, y así nuevamente reprime la libertad religiosa en Nicaragua”, expresó a La Mesa Redonda.

El plan de trabajo pastoral de la Diócesis de León y Chinandega contemplaba estas misiones como parte de su programación ordinaria. Para este sábado estaba previsto que los lectores realizaran evangelización casa a casa, pero la actividad fue cancelada tras la orden policial.

El pasado día 13, Molina denunció ante la Comisión de Estados Unidos sobre Libertad Religiosa Internacional (USCIRF) la persecución sistemática contra cristianos en Nicaragua, atribuida a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, durante una audiencia dedicada a las violaciones de la libertad de religión o creencias en el extranjero.

Al comparecer bajo juramento, Molina —autora del informe Nicaragua: una iglesia perseguida— aseguró haber documentado 19,836 agresiones y ataques contra sacerdotes, monjas y laicos desde abril de 2018.

Según expuso, la represión ha reducido de forma drástica la vida pastoral en el país, al punto de que los sacerdotes se ven obligados a cuidar cada palabra de sus homilías por temor a ser encarcelados o desterrados.