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FMI alerta sobre graves debilidades institucionales y urge a Nicaragua a mejorar el Estado de derecho

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que Nicaragua enfrenta serias limitaciones estructurales que ponen en riesgo su crecimiento económico a mediano plazo, entre ellas el deterioro del Estado de derecho, la debilidad de la gobernanza económica y la falta de transparencia, pese a que la economía ha mostrado “resiliencia” en el corto plazo.

En su informe de la Consulta del Artículo IV correspondiente a 2025, concluida el 20 de enero de 2026, el Directorio Ejecutivo del FMI subrayó que, para sostener un mayor crecimiento y avanzar en la reducción de la pobreza, el país necesita una “mejora sustantiva del Estado de derecho”, así como fortalecer los marcos de lucha contra la corrupción y el clima empresarial.

El organismo internacional alertó que la inseguridad jurídica, especialmente en lo relacionado con los derechos de propiedad privada y los derechos de terceros, sigue siendo un obstáculo clave para atraer inversión privada y reducir el costo de hacer negocios.

En ese sentido, recomendó garantizar recursos jurídicos adecuados, eficaces y justos, además de mejorar la eficacia y la rendición de cuentas de los procesos administrativos y judiciales.

En materia de gobernanza económica, el FMI señaló deficiencias en transparencia fiscal y recomendó publicar estados financieros consolidados e informes de auditoría, así como reforzar los mecanismos para prevenir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.

También instó a mejorar la presentación de informes sobre transacciones sospechosas y a fortalecer la supervisión de los bienes públicos.

Aunque el FMI reconoce que Nicaragua ha logrado estabilidad macroeconómica, con inflación baja, superávits fiscal y externo y un sistema financiero capitalizado, advirtió que los riesgos a mediano plazo predominan.

Entre ellos destacan el endurecimiento de las políticas migratorias y comerciales de Estados Unidos —que podría reducir las remesas—, la volatilidad de los precios de las materias primas, los desastres naturales y la posibilidad de sanciones internacionales más estrictas.

El organismo también apuntó que la falta de datos oportunos y completos, especialmente sobre pobreza, balanza de pagos y remesas, limita la supervisión económica y recomendó ampliar las fuentes estadísticas y mejorar su publicación.

En conclusión, el FMI dejó claro que la estabilidad macroeconómica no será suficiente si Nicaragua no enfrenta sus problemas institucionales de fondo. Sin reformas profundas en Estado de derecho, transparencia y gobernanza, el crecimiento económico del país seguirá expuesto a elevados niveles de incertidumbre y vulnerabilidad.