El Departamento de Estado de Estados Unidos denunció públicamente a Rosario Murillo por haber consolidado lo que calificó como un control ilegítimo del poder en Nicaragua, tras la imposición de una supuesta “copresidencia” sin respaldo democrático ni electoral.
A través de un mensaje publicado en sus redes sociales oficiales, la diplomacia estadounidense recordó que hace un año Murillo inventó la figura de la copresidencia como un mecanismo para afianzar su control político en el país, al margen de la voluntad popular.
“Hace un año, Rosario Murillo inventó una «Copresidencia» para consolidar su control ilegítimo sobre Nicaragua: sin elecciones, sin mandato, sin legitimidad. El poder basado en la represión y la manipulación constitucional no es la voluntad del pueblo”, señala el pronunciamiento.
El Departamento de Estado acusó a Murillo de negar deliberadamente el derecho al voto a la ciudadanía.
“Cobardemente, ha negado a los nicaragüenses el derecho al voto democrático porque sabe que no puede ganar”, enfatiza el mensaje, en una de las declaraciones más directas de Washington contra el actual esquema de poder del régimen Ortega-Murillo.
El señalamiento se produce en un contexto de aislamiento internacional creciente del régimen nicaragüense, marcado por denuncias de violaciones a los derechos humanos, persecución política, eliminación de la competencia electoral y concentración absoluta del poder en el círculo familiar gobernante.
Con esta publicación, Estados Unidos reafirma su posición de no reconocer como legítima ninguna estructura de poder impuesta sin elecciones libres, y mantiene su presión política y diplomática contra el régimen por el cierre de los espacios democráticos en Nicaragua.
