La Tropa Guardafrontera cubana mató este miércoles a cuatro tripulantes de una lancha rápida procedente de EEUU que presuntamente no obedeció cuando se le dio el alto en aguas territoriales y abrió fuego contra la embarcación policial, informó el Ministerio del Interior (Minint).
El comunicado oficial, replicado en varios medios estatales, indicó asimismo que otras seis personas de la lancha rápida resultaron heridas en el intercambio, así como “el comandante de la embarcación cubana”, en la que patrullaban en total cinco personas.
Las autoridades cubanas indicaron además que todos los lesionados “fueron evacuados y recibieron asistencia médica”.
El incidente se produjo en horas de la mañana de este miércoles, cuando las autoridades cubanas detectaron “una lancha rápida infractora dentro de las aguas territoriales cubanas con matrícula de la Florida, Estados Unidos, con folio FL7726SH”.
Según el relato del Minint, la embarcación se aproximó “al noreste del canalizo El Pino, en cayo Falcones, municipio Corralillo, provincia Villa Clara» (centro de Cuba) donde se le aproximó una unidad con cinco integrantes de las Tropas Guardafronteras “para su identificación”.

A continuación, “desde la lancha infractora se abrió fuego contra los efectivos cubanos”, que a su vez respondieron también con disparos.
En este intercambio murieron cuatro integrantes de la lancha rápida y un total de siete personas resultaron heridas (seis personas que viajaban en la embarcación civil y un miembro de la Tropa Guardafronteras).
El Minint no aportó por el momento datos sobre las identidades o las posibles motivaciones de los integrantes de la lancha rápida.
Florida abre investigación
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció la apertura de una investigación tras el ataque de este miércoles que causó cuatro muertos, y prometió que los “comunistas rendirán cuentas”.
“He ordenado a la Oficina Estatal de la Fiscalía que trabaje con nuestros socios federales, estatales y de aplicación de la ley para empezar una investigación. No se puede confiar en el Gobierno cubano y haremos todo lo que esté en nuestro poder para que estos comunistas rindan cuentas”, afirmó Uthmeier en sus redes sociales.
El congresista cubano-estadounidense Carlos Giménez, de Florida, demandó “una investigación inmediata de esta masacre”.
“Las autoridades de Estados Unidos deben determinar si cualquiera de las víctimas es ciudadana de EE.UU. o residentes legales y establecer exactamente qué ocurrió. El régimen en Cuba debe relegarse al basurero de la historia por sus incontables crímenes contra la comunidad”, exigió Giménez en un pronunciamiento.
El incidente se produce en medio de una fuerte tensión entre Estados Unidos y Cuba, luego de que Washington impusiese un asedio petrolero a la isla e instase a La Habana a alcanzar un acuerdo.
La legisladora María Elvira Salazar, también cubana-estadounidense de Florida, comentó que aún está “a la espera de información oficial por parte de las autoridades estadounidenses”.
