El gobierno de Estados Unidos explicó que Nicaragua no fue invitada a la cumbre regional Escudo de las Américas, convocada por el presidente Donald Trump, porque la dictadura Ortega-Murillo no comparte las prioridades de seguridad y estabilidad promovidas por Washington.
La explicación fue dada por Natalia Molano, portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, al medio Nicaragua Actual, quien señaló que el encuentro reunió únicamente a gobiernos considerados aliados estratégicos de Estados Unidos en el hemisferio.
Según Molano, la exclusión responde a que Nicaragua “no está liderada por un dirigente que apoye esos valores y prioridades”, en referencia a Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Una cumbre de aliados regionales
La cumbre Escudo de las Américas se realizó el 7 de marzo de 2026 en Doral, Florida, y reunió a líderes de aproximadamente una docena de países latinoamericanos y caribeños para coordinar acciones en materia de seguridad regional.
El encuentro forma parte de una iniciativa impulsada por la administración Trump para crear una coalición regional contra el narcotráfico, el crimen organizado y otras amenazas transnacionales, además de fortalecer la cooperación política entre gobiernos afines en el continente.

Entre los temas principales de la agenda estuvieron:
- Combate a los cárteles del narcotráfico
- Migración irregular en el hemisferio
- Cooperación en seguridad regional
- Coordinación frente al crimen organizado transnacional
En la reunión participaron mandatarios de países como Argentina, El Salvador, Ecuador, Paraguay, Panamá, Costa Rica y República Dominicana, entre otros aliados regionales de Washington.
Nicaragua, Cuba y Venezuela en la discusión
Aunque no fueron invitados, Nicaragua, Cuba y Venezuela fueron mencionados durante el encuentro como fuentes de inestabilidad regional, según Molano.
La portavoz explicó que estos países podrían ser parte de las discusiones entre los líderes presentes, especialmente en el contexto de la estrategia de Washington para enfrentar amenazas a la seguridad hemisférica.
Molano también afirmó que la política estadounidense hacia Nicaragua incluye sanciones, restricciones de visado y acciones contra redes criminales transnacionales, además del monitoreo permanente de la situación política y de los presos políticos por parte de la embajada estadounidense en Managua.
