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Peraza: Salida de Rosario Murillo sería “humillante” para ella

El politólogo y ex preso político nicaragüense José Antonio Peraza advirtió que cualquier escenario que implique la salida o desplazamiento de Rosario Murillo sería percibido como “humillante” dentro del régimen, lo que podría dificultar una transición política en Nicaragua pese a la creciente presión internacional.

En medio del impacto del informe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN), Peraza trazó un panorama complejo sobre el futuro del régimen de Daniel Ortega y Murillo, marcado por tensiones internas, presión externa y una cultura política que, según afirma, dificulta cualquier salida negociada.

Para el analista, uno de los elementos clave es la figura de Murillo, a quien describe como un actor central del poder, pero también como un posible obstáculo para una transición.

La decisión de ceder o negociar para ella va a ser extremadamente difícil y va a ser humillante”, afirmó, al explicar que cualquier concesión sería interpretada como una derrota personal y política.

Peraza sostiene que esa percepción de “humillación” no solo afecta a Murillo, sino que podría provocar fisuras dentro del propio régimen.

Según su análisis, sectores de poder podrían considerar su salida como una forma de preservar el sistema.

Eliminar al que tiene el foco de la atención para dar paso a un proceso de transición”, explicó, en referencia a posibles movimientos internos.

El politólogo también enfatizó que la cultura política nicaragüense históricamente ha estado marcada por la resistencia a ceder el poder.

El poder no se entrega, se mantiene hasta el final”, resumió, señalando que esta lógica sigue vigente en la cúpula sandinista.

En ese contexto, advirtió que ni las sanciones económicas ni la presión diplomática serían suficientes para provocar cambios. A su juicio, el régimen solo consideraría una salida si enfrenta una amenaza real a su permanencia o seguridad.

Nadie te va a soltar nada hasta que su integridad esté en juego”, afirmó.

Peraza también puso en duda el respaldo internacional del que tradicionalmente ha dependido el sandinismo. Indicó que países como Rusia o China no tendrían incentivos para intervenir en favor de Nicaragua, lo que deja al régimen en una posición más vulnerable en el escenario geopolítico actual.

Además, señaló que dentro del aparato estatal y económico existen actores que podrían inclinar la balanza. Estos sectores, dijo, buscarían preservar sus intereses ante un eventual cambio político.

Es mejor conservar algo que perderlo todo”, resumió.

En cuanto a la oposición, reconoció debilidades, pero también oportunidades. Consideró que el momento actual podría obligar a los distintos grupos a buscar acuerdos mínimos para participar en un eventual proceso de transición.

Finalmente, Peraza advirtió que Nicaragua se encuentra en un punto de inflexión. Aunque ve posible una transición, considera que esta no será inmediata ni sencilla, y que dependerá tanto de la presión internacional como de los movimientos internos dentro del propio régimen.