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Grenell denuncia despojo de mina en Nicaragua y pide acción del Congreso de EE. UU.

El enviado especial estadounidense Richard Grenell elevó el tono contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua al denunciar que despojaron a una empresa estadounidense de una planta procesadora de oro para entregarla a compañías chinas, y urgió al Congreso de Estados Unidos a tomar medidas.

¡Hagámoslo! Acabamos de enterarnos de que el gobierno nicaragüense le quitó una planta procesadora de oro a una empresa estadounidense y se la entregó a una empresa china. ¡Sin consecuencias! El Congreso debe actuar”, escribió Grenell en la red social X.

El pronunciamiento se produce en reacción a un documento que advierte sobre la creciente dependencia de Estados Unidos con China en el suministro de minerales críticos, considerados esenciales para la seguridad nacional, la tecnología avanzada y la industria de defensa.

En ese contexto, el texto plantea que el Senado estadounidense debe actuar con rapidez para reducir esa dependencia, incluyendo la aprobación de medidas que impulsen la producción interna de minerales estratégicos.

Conflicto por mina en Nicaragua

La denuncia de Grenell se enmarca en un caso que ha generado alarma en Washington: el despojo de activos a la empresa estadounidense BHMB Mining Nicaragua S.A.

Según información disponible, el conflicto inició en septiembre de 2025, cuando el plantel industrial de la compañía —valorado en unos 80 millones de dólares— fue ocupado por las firmas chinas Zhong Fu Development y Santa Rita Mining, bajo protección estatal.

El proceso culminó en marzo de 2026, cuando el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo retiró formalmente la concesión minera del lote La Guadalupana, en Madriz, que había sido otorgada a la empresa en 2020 por un período de 25 años.

La concesión fue posteriormente transferida a Palacagüina Mining, una sociedad vinculada a capital chino y presidida por el ciudadano Minhui Sun, según registros oficiales.

El caso ha sido interpretado como parte de un patrón más amplio de sustitución de inversión occidental por capital chino en sectores estratégicos de Nicaragua, especialmente en la industria aurífera.

Advertencias de sanciones

No es la primera vez que Grenell se pronuncia sobre este tema. Hace dos semanas, el diplomático —quien fue embajador en Alemania durante la administración de Donald Trump— advirtió que toda la industria del oro en Nicaragua podría enfrentar sanciones si no se revierte la confiscación.

Esto debe solucionarse, o de lo contrario, toda la industria aurífera de Nicaragua se enfrentará a sanciones”, señaló entonces.

Minerales críticos y disputa geopolítica

El debate en Washington gira en torno a la vulnerabilidad de las cadenas de suministro de minerales críticos, como el cobre, níquel y tierras raras, fundamentales para sectores clave.

El documento al que reaccionó Grenell subraya que la dependencia de China representa un riesgo estratégico, ya que ese país podría influir en precios o restringir exportaciones para favorecer sus intereses geopolíticos.

En paralelo, se impulsa en el Senado la aprobación de medidas para reactivar proyectos mineros en territorio estadounidense, como parte de una estrategia más amplia para garantizar la seguridad económica y militar.

En este escenario, el caso de Nicaragua se suma como un punto de tensión adicional, al evidenciar cómo capital chino estaría ocupando espacios dejados por empresas occidentales en sectores clave de América Latina.