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Carlos III llama a la reconciliación con EE.UU. en un histórico discurso en el Capitolio

El rey Carlos III del Reino Unido llamó este martes a la reconciliación entre su país y Estados Unidos en medio de las tensiones entre el Gobierno laborista de Keir Starmer y la Administración de Donald Trump, durante un discurso histórico en el Capitolio con motivo del 250 aniversario de la independencia estadounidense.

La intervención, de menos de media hora y pronunciada ante las dos Cámaras del Congreso, es uno de los actos centrales de la visita de Estado de Carlos III y la reina Camila, la primera que la pareja real realiza a Estados Unidos desde su coronación.

El viaje tiene lugar en un momento en el que la relación entre Washington y Londres, una de las más sólidas del último siglo, atraviesa uno de sus niveles más bajos debido a las constantes críticas de Trump a Starmer, especialmente por su negativa a implicarse militarmente en la guerra de Irán iniciada por Estados Unidos.

Mensaje de reconciliación

Trump no estaba en el Congreso, pero, ante la mirada del vicepresidente, JD Vance, el monarca británico no eludió los temas espinosos y subrayó la importancia de mantener la alianza entre Washington y Londres, que, dijo, es “una de las más trascendentales de la historia humana”.

El rey subrayó que ambos países comparten “una historia de reconciliación, renovación y de una asociación extraordinaria”, durante un discurso que es el primero que pronuncia un monarca británico desde el de Isabel II en 1991.

En aquella época, la madre de Carlos III ensalzó la estrecha relación entre ambos países después de que el Reino Unido apoyara a Estados Unidos en la guerra del Golfo.

La situación actual es distinta, pero el monarca dio un mensaje de unidad: “Rezo con todo mi corazón para que nuestra alianza siga defendiendo nuestros valores compartidos, junto con nuestros socios en Europa, la Commonwealth y en todo el mundo, y que ignoremos los llamamientos al aislamiento”.

También rompió una lanza a favor de la OTAN, organización que Trump ha amenazado con abandonar tras no intervenir en el estrecho de Ormuz.

La OTAN está comprometida con la defensa mutua”, afirmó, al recordar que la Alianza activó por primera vez el Artículo 5 tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Asimismo, instó a Estados Unidos a mantener el apoyo a Ucrania frente a Rusia, en un momento en el que este conflicto ya no acapara titulares.

El discurso fue redactado por el Gobierno británico y no por el Palacio de Buckingham, si bien Carlos III imprimió su propio tono, con varios comentarios de humor británico.

El Capitolio estuvo blindado por un dispositivo de seguridad reforzado, pocos días después del intento de asesinato contra Trump en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, un hecho que Carlos III condenó con firmeza: “Estos actos violentos nunca tendrán éxito”.

¿Trump rebaja la tensión?

Trump, amante de la monarquía británica, también pareció dispuesto a rebajar tensiones al recibir por la mañana con la primera dama, Melania, a los reyes con una pomposa ceremonia de honor en los jardines de la Casa Blanca, con salvas de cañón y el sobrevuelo de cazas.

Ante un cielo gris que amenazaba con lluvia, Trump bromeó con el “hermoso día británico”, aseguró que los ingleses son los “amigos más cercanos” de los estadounidenses y, sobre Carlos III, al que calificó como un “hombre muy elegante”, llegó a afirmar que su madre, Mary Anne MacLeod, “estaba prendada” del monarca.

“Ustedes hablarían francés”

El mismo martes por la noche, durante una cena de Estado en la Casa Blanca el rey Carlos III bromeó a expensas de Trump, cuando dijo que sin Gran Bretaña, los estadounidenses hablarían francés.

Durante el brindis, Carlos se refirió a los comentarios de Trump contra sus aliados europeos, a los que acusó de aprovecharse gratuitamente de la defensa desde la Segunda Guerra Mundial.

Recientemente comentó, señor presidente, que si no fuera por Estados Unidos, los países europeos hablarían alemán. Me atrevo a decir que, si no fuera por nosotros, ustedes hablarían francés”, bromeó Carlos.

El rey se refería a los conflictos que tuvieron los entonces poderes coloniales, Francia y Gran Bretaña, por el control de América del Norte antes de la independencia de Estados Unidos.

Durante la cumbre de Davos en enero, Trump había dicho que sin el apoyo de su país, en Europa “hablarían alemán y algo de japonés”.

Pero el comentario del rey reflejó el tono cordial mientras él y Trump estrechaban lazos en torno a la “relación especial” entre Londres y Washington, a pesar de las tensiones por la guerra en Irán.

Trump, un ávido aficionado a la monarquía británica, reservó la mayoría de su humor para objetivos nacionales.

Quiero felicitar a Carlos por su fantástico discurso hoy en el Congreso. Logró que los demócratas se pusieran de pie: yo nunca lo he logrado”, dijo.

Carlos le entregó al presidente la campana del submarino británico HMS Trump, usado en 1944 durante la Segunda Guerra Mundial.

Que sea un testimonio de la historia compartida y brillante futuro de nuestras naciones”, dijo Carlos en medio de aplausos, y como parte de su estrategia para suavizar la relación entre los dos países.