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Peraza: “La retórica de Ortega es un síntoma de paranoia ante el avance de una estrategia sistémica de EE.UU.”

San José, 8 de mayo de 2026. En una edición especial de La Mesa Redonda el politólogo y directivo de la Unidad Nacional, José Antonio Peraza, analizó el reciente discurso de Daniel Ortega y el nuevo tablero geopolítico que enfrenta Nicaragua en este 2026. Peraza fue contundente al señalar que el régimen atraviesa uno de sus momentos de mayor vulnerabilidad psicológica y estratégica.

El «miedo al miedo» como mecanismo de autoconvencimiento

Peraza desestimó la narrativa de Ortega sobre la supuesta valentía del pueblo nicaragüense bajo su control, interpretándola como una señal de debilidad interna.

«Cuando Ortega afirma que el pueblo ‘perdió el miedo al miedo’, no está describiendo una realidad social, está intentando calmar su propia paranoia. Es un mensaje directo a su base, una orden de blindaje emocional ante la posibilidad real de una implosión interna», explicó Peraza.

El giro de Washington: De lo transaccional a lo sistémico

Respecto a la administración de Donald Trump y la influencia de Marco Rubio, Peraza destacó que el enfoque hacia Nicaragua, Cuba y Venezuela ha dejado de ser una serie de sanciones aisladas para convertirse en un plan de desmantelamiento.

«En este 2026, estamos viendo que Estados Unidos ya no busca negociaciones pequeñas. La política actual es de presión sistémica para desarticular lo que llaman la ‘Troika del Mal’. La pregunta para nosotros es si esta determinación es puramente democrática o si Nicaragua corre el riesgo de ser una ficha transaccional en un juego más grande», advirtió el analista.

El reto de la oposición: Superar el «esperar y ver»

Uno de los puntos críticos de la entrevista fue el llamado de Peraza a los grupos opositores para que asuman un rol protagónico en lugar de ser espectadores de las decisiones de la Casa Blanca.

«Existe una ventana de oportunidad real, pero la oposición no puede sentarse a esperar que Washington haga todo el trabajo. Si no construimos una alternativa interna cohesionada ahora, corremos el riesgo de que la caída del régimen nos encuentre sin un plan de nación».

El fin de la calma ficticia

Peraza concluyó que el lenguaje agresivo y «desquiciado» de Ortega contra los funcionarios estadounidenses es el reflejo de un dictador que sabe que el tiempo de las concesiones se ha agotado. La presión económica y el aislamiento diplomático están forzando al régimen a un callejón sin salida donde las lealtades institucionales empezarán a ponerse a prueba.

Vea la entrevista completa aquí