Un grupo de expertos de Naciones Unidas denunció la desaparición forzada de varios familiares del líder indígena miskito Brooklyn Rivera, quienes habrían sido detenidos cuando intentaban reclamar los restos del dirigente fallecido bajo custodia estatal en Nicaragua.
La denuncia fue realizada por 16 expertos independientes del Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas (WGEI, por sus siglas en inglés), entre ellos el relator especial sobre los derechos de los pueblos indígenas, Albert Karume, y la relatora especial sobre la tortura, Alice Jill Edwards, quienes exigieron al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo revelar de inmediato el paradero de los familiares y proceder a su liberación.
“El Grupo de trabajo requiere al Gobierno nicaragüense determinar la suerte y paradero de los familiares, su inmediata liberación, la entrega del cuerpo de Brooklyn para que sea sepultado en el lugar donde la familia decida y conforme a sus costumbres de pueblo Miskito”, señalaron los expertos en un comunicado divulgado desde Ginebra.
“El Grupo de Trabajo estará en comunicación con el Gobierno de Nicaragua para exigir que se respeten los derechos de la familia de Brooklyn Rivera. El grave sufrimiento ocasionado por el gobierno de Nicaragua para la familia de Brooklyn debe parar”, agregaron.
Familiares y allegados continúan desaparecidos
La denuncia de los expertos de Naciones Unidas coincide con información divulgada por fuentes cercanas a la familia de Brooklyn Rivera, quienes aseguran que varios de sus familiares y allegados fueron detenidos el pasado 31 de mayo cuando intentaban reclamar el cuerpo del líder indígena.
Entre las personas reportadas como desaparecidas se encuentran Alda López Bryan, hermana de Rivera; Jorge Webster Rojas, amigo cercano del dirigente indígena; Kurney Valle Bushy y Jorbis Hendy López, ambos sobrinos de Rivera; Florencia Sarmiento, quien trabajaba como cocinera del líder miskito; y Glenis Panting Coleman.
Según las denuncias, todos fueron detenidos el mismo día en que se conoció la muerte de Rivera y desde entonces se desconoce oficialmente su paradero.
Inicialmente también se informó sobre la presunta detención de Waylandin Rivera, hijo del líder indígena. Sin embargo, posteriormente se confirmó que no fue capturado y que se encontraba resguardado en un lugar seguro.
De acuerdo con las fuentes, Waylandin Rivera permanecía en el hospital Fernando Vélez Paiz cuando falleció su padre. Allí habría escuchado advertencias de que podía ser detenido si asistía a las actividades funerarias, por lo que decidió ocultarse para evitar su captura.
