Un juez federal de Estados Unidos anuló este viernes una política migratoria de la administración de Donald Trump que mantenía suspendidos los procesos de asilo y otros beneficios migratorios para ciudadanos de 39 países, una decisión que podría beneficiar a miles de migrantes que permanecían en un limbo legal.
La resolución, emitida por el juez federal John J. McConnell, ordena al Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) reanudar de inmediato la tramitación de solicitudes de asilo, permisos de trabajo, residencia permanente y naturalización que habían sido paralizadas desde finales de 2025.
Entre los países afectados por las restricciones figuraban Cuba y Venezuela, dos de las principales nacionalidades que han solicitado protección migratoria en territorio estadounidense en los últimos años.
Juez acusa a USCIS de actuar fuera de la ley
En un fallo de más de 100 páginas, McConnell concluyó que las medidas adoptadas por la administración Trump eran ilegales, arbitrarias y carecían de una justificación válida.
El magistrado señaló que la política dejó a miles de personas atrapadas durante meses, pese a haber cumplido con todos los requisitos establecidos por la ley migratoria estadounidense.
Según el fallo, los solicitantes presentaron documentación, pagaron tarifas, entregaron datos biométricos y asistieron a entrevistas, pero USCIS se negó a procesar sus casos únicamente por su país de origen.
McConnell también cuestionó que la agencia utilizara argumentos de seguridad nacional para justificar las suspensiones, al considerar que esos razonamientos ocultaban posturas antiinmigrantes incompatibles con la legislación estadounidense.
La medida afectaba a 39 países
La política fue implementada tras un incidente ocurrido en Washington en noviembre de 2025, cuando un ciudadano afgano estuvo involucrado en un ataque contra miembros de la Guardia Nacional.
Posteriormente, la administración Trump amplió las restricciones hasta alcanzar a ciudadanos de 39 países de África, Asia, América Latina y Medio Oriente.
En América, la medida afectó a ciudadanos de Cuba, Venezuela, Haití, Antigua y Barbuda y Dominica.
Las restricciones suspendían o bloqueaban la resolución de solicitudes migratorias, incluso para personas que ya se encontraban legalmente dentro de Estados Unidos.
Miles de casos volverán a tramitarse
Con la orden judicial, USCIS deberá retomar el procesamiento de las solicitudes suspendidas y avanzar en la resolución de miles de expedientes que permanecían congelados.
La decisión representa un alivio para migrantes de países como Venezuela y Cuba que habían quedado atrapados en una incertidumbre jurídica prolongada mientras esperaban una respuesta sobre su situación migratoria en Estados Unidos.
