La opositora Unidad Nacional Azul y Blanco de Nicaragua pidió al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, una prueba de vida de al menos nueve presos políticos que se encuentran en condición de desaparición forzada, tras la muerte bajo custodia estatal del líder indígena miskito Brooklyn Rivera Brayan.
“Demandamos la prueba de vida de todas las personas desaparecidas y la libertad inmediata e incondicional de todas las personas presas políticas”, exigió en una declaración esa alianza opositora.
Al menos 46 opositores y críticos con el régimen sandinista siguen en las cárceles de Nicaragua, incluidos nueve en condición de desaparición forzada, según denunció el martes pasado el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, cuya información es avalada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Ese mecanismo, al igual que organismos humanitarios nicaragüenses en el exilio, han advertido sobre la continuidad de prácticas de opacidad estatal respecto al paradero, la integridad y las condiciones de detención de un segmento significativo de la población encarcelada en Nicaragua por motivaciones políticas.
Por su lado, familiares de personas desaparecidas y presas políticas en Nicaragua han expresado su temor de que sus parientes sean la próxima víctima bajo custodia del Estado, tras el fallecimiento de Rivera, de 73 años y líder del partido indígena Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka (Yatama, que significa ‘Hijos de la Madre Tierra’, en lengua miskita) y quien fue arrestado el 29 de septiembre de 2023.
Un total de nueve presos políticos han muerto bajo custodia del Estado en los últimos siete años, entre ellos el general retirado Humberto Ortega, hermano menor del dictador Daniel Ortega, y el histórico exguerrillero Hugo Torres.
Entre las personas que se encuentran en condición de desaparición forzada se encuentran el coronel retirado Víctor Boitano Coleman; el líder indígena y antiguo “asesor presidencial para políticas de pueblos originarios” Steadman Fagoth Müller; el excoronel Carlos Brenes y su esposa Salvadora Martínez; y el mayor retirado Eddie Moisés González Valdivia.
