El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo envió un mensaje de solidaridad al pueblo venezolano un día después de los terremotos que sacudieron ese país, una reacción tardía que contrasta con los pronunciamientos inmediatos y las ofertas de apoyo realizadas por varios gobiernos de la región y organismos internacionales.
En una carta dirigida a la “presidenta encargada de Venezuela”, Delcy Rodríguez, así como al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y al ministro Diosdado Cabello, los co-dictadores nicaragüenses expresaron sus condolencias y aseguraron que acompañan al pueblo venezolano “con el corazón consternado y conmovido”.
Sin embargo, el mensaje no incluyó ningún anuncio de ayuda humanitaria, asistencia técnica, envío de rescatistas o cooperación material para atender a las víctimas de los sismos.
La respuesta del régimen nicaragüense llegó después de que diversos países expresaran públicamente su solidaridad con Venezuela desde las primeras horas posteriores a la emergencia. Incluso gobiernos que mantienen diferencias políticas con Caracas emitieron mensajes de respaldo y disposición para colaborar ante la tragedia.
El texto firmado por Ortega y Murillo se limitó a transmitir afecto y solidaridad política hacia el régimen venezolano.
“Todo nuestro afecto, y al llamado cuando nos necesiten”, señala la comunicación oficial.
La ausencia de una oferta concreta de ayuda ha llamado la atención debido a la estrecha relación política que mantienen Managua y Caracas desde hace años, en el marco de la alianza entre ambos regímenes.
La reacción también contrasta con posiciones asumidas anteriormente por Daniel Ortega respecto a Venezuela. En agosto de 2024, el dictador expresó públicamente su disposición de apoyar al régimen venezolano frente a amenazas externas e incluso habló de enviar combatientes sandinistas para respaldar a las fuerzas armadas de ese país en caso de conflicto.
Ahora, frente a una emergencia humanitaria provocada por un desastre natural, el régimen se limitó a emitir un mensaje de solidaridad sin anunciar medidas de cooperación inmediata.
