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Monseñor Abelardo Mata queda bajo arresto domiciliario tras ser detenido e interrogado por la Policía

El obispo emérito de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata, fue liberado la tarde de este lunes luego de permanecer varias horas retenido e interrogado por la Policía sandinista. Sin embargo, distintas fuentes y organizaciones denunciaron que el religioso quedó bajo un régimen de vigilancia permanente y arresto domiciliario de facto.

La detención del prelado, de 80 años, ocurrió el domingo después de que oficiara una misa en la ciudad de Estelí y se dirigiera a una consulta médica. Según las denuncias, agentes policiales lo trasladaron a una delegación donde fue sometido a un prolongado interrogatorio.

De acuerdo con información difundida por la organización Liberales Nicaragua, Mata fue llevado a instalaciones policiales en Estelí, donde recibió amenazas y advertencias por parte de altos mandos policiales.

La organización aseguró que posteriormente fue trasladado a su residencia en Tisma, Masaya, donde permanece bajo vigilancia policial.

Según las denuncias, durante el interrogatorio un subdirector de la Policía amenazó al obispo con expulsarlo de Nicaragua.

Las mismas fuentes sostienen que el motivo de la detención habría sido que el religioso pidió oraciones por la Iglesia católica, institución que ha denunciado en reiteradas ocasiones la persecución ejercida por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Reacciones

Tras conocerse su liberación, diversas voces de la Iglesia y de la oposición condenaron el operativo policial y denunciaron que el obispo continúa privado de su libertad al permanecer bajo un fuerte asedio.

El obispo auxiliar de Managua en el exilio, monseñor Silvio José Báez, calificó la actuación policial como una agresión contra la Iglesia católica.

Me indigna profundamente y repruebo en modo absoluto la agresión cometida por la policía del régimen contra mi hermano Mons. Juan Abelardo Mata. Estas cobardes acciones solo demuestran la debilidad e irracionalidad de una dictadura criminal”, expresó el prelado a través de sus redes sociales.

También el sacerdote Nils de Jesús Hernández condenó la detención y afirmó que, aunque Mata fue liberado, continúa siendo víctima de la persecución contra la Iglesia.

Aunque ya fue liberado, este es un acto irracional de unos desquiciados que se están ahogando en su sed de odio”, escribió.

Por su parte, la organización Ruta del Cambio manifestó su “profunda preocupación” por la detención del obispo emérito y recordó que, debido a su edad y condición de salud, las autoridades están obligadas a garantizar el respeto de sus derechos fundamentales, su integridad física y su atención médica.

Asimismo, hizo un llamado para que se respete plenamente la libertad religiosa y la dignidad del religioso, señalando que Nicaragua “merece un país donde la fe, la conciencia y la libertad se vivan sin temor”.

Liberales Nicaragua también condenó la detención, independientemente de que posteriormente fuera liberado, y denunció que el caso constituye un nuevo episodio de la persecución sistemática contra la Iglesia católica y sus sacerdotes, tanto activos como retirados.

La organización afirmó que el régimen mantiene un estado permanente de hostigamiento contra las libertades fundamentales e instó a la comunidad internacional a reforzar su respaldo a la oposición democrática y a la defensa de los derechos humanos en Nicaragua.

La detención de monseñor Mata se suma a una larga serie de acciones emprendidas por el régimen contra obispos, sacerdotes y comunidades católicas desde el inicio de la crisis sociopolítica de 2018.

Durante los últimos años, decenas de religiosos han sido encarcelados, expulsados del país o sometidos a vigilancia, mientras numerosas obras e instituciones vinculadas a la Iglesia han sido clausuradas por la dictadura Ortega-Murillo.