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“Sin el garrote, Rosario Murillo impondrá otra farsa electoral en 2027”, advierte José Antonio Peraza

El politólogo y analista electoral José Antonio Peraza advirtió que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ya perfila un nuevo proceso electoral fraudulento para noviembre de 2027, basado en el control absoluto del aparato estatal, el uso de partidos colaboracionistas y la ausencia de condiciones democráticas.

A su juicio, solo una presión internacional “real y contundente” podría impedir que la dictadura repita el esquema de las elecciones de 2021.

Durante una entrevista con La Mesa Redonda, Peraza afirmó que la co-dictadora de Rosario Murillo ya trabaja en un diseño político para simular competencia electoral mientras mantiene intacto el control del poder.

Según explicó, el régimen recurrirá nuevamente a partidos “zancudos” o satélites para fabricar una apariencia de pluralismo.

Doña Rosario –entiéndase Daniel Ortega con ella–, pero ella es la que lleva el trabajo sucio, va a intentar hacer un fraude y va a tratar de disfrazarlo con un montón de zancudos que van a participar. Por eso vos ves al PLC, vos ves al APRE, vos ves al Partido Conservador que anda buscando su personería”, sostuvo.

“Sin el garrote no cambia nada”

Peraza insistió en que la oposición nicaragüense conoce perfectamente el funcionamiento de la dictadura, pero considera que el problema no es de diagnóstico sino de capacidad para obligar al régimen a aceptar cambios reales.

En ese sentido, aseguró que no existe posibilidad de una elección auténtica sin una fuerte presión internacional, especialmente de Estados Unidos.

Sin el garrote no cambiamos nada. Estos dictadores solo así entienden. Podemos tener propuestas, unidad y una ruta clara, pero sin presión real no hay ninguna posibilidad”.

El analista identificó como actor clave a la administración estadounidense encabezada por Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio, quienes —afirmó— han dejado claro que consideran inaceptable la continuidad del régimen nicaragüense.

El régimen llega más debilitado que en 2021

Aunque advirtió que el fraude sigue siendo el escenario más probable, Peraza señaló que las condiciones políticas son distintas a las de las elecciones de 2021.

Entre los factores mencionó:

  • el deterioro internacional del régimen;
  • el rompimiento con la Iglesia católica;
  • una oposición que, aunque lentamente, ha avanzado en mayores niveles de coordinación;
  • y una postura más firme de Estados Unidos frente a Managua.

Rosario Murillo administra el poder

Aunque reconoció que Daniel Ortega conserva la decisión política final, Peraza aseguró que es Rosario Murillo quien dirige la operación cotidiana del régimen y ejecuta las decisiones más sensibles.

“Las decisiones finales las toma Daniel, pero doña Rosario administra el poder todos los días. Ella lleva el trabajo sucio, el trabajo práctico que Ortega ni quiere ni puede hacer”.

Elecciones solo si realmente se disputa el poder

El analista sostuvo que la oposición no debe rechazar automáticamente cualquier proceso electoral, sino convertirlo en una oportunidad para exigir transformaciones profundas que permitan una competencia auténtica.

Sin embargo, enfatizó que únicamente tendría sentido participar si existen garantías mínimas.

Entre las condiciones indispensables enumeró:

  • desmantelamiento del Estado policial;
  • libertad para organizar partidos y hacer campaña;
  • liberación de presos políticos y cese de la persecución;
  • reestructuración profunda del Consejo Supremo Electoral;
  • elaboración de un nuevo padrón electoral;
  • observación electoral internacional sin restricciones;
  • protección de fiscales y actas;
  • conteo rápido independiente;
  • publicación transparente de resultados.

Buscar una transición sin violencia

El politólogo también llamó a construir acuerdos con sectores que podrían desempeñar un papel en una eventual transición, incluyendo empresarios, Iglesia católica y sectores del Ejército no involucrados en violaciones de derechos humanos.

A su juicio, la prioridad debe ser evitar una salida violenta.

Ser patriota hoy es sacar a esta dictadura en las mejores condiciones posibles”.

Peraza concluyó que el desafío para la oposición consiste en aprovechar cualquier ventana política para acorralar institucionalmente al régimen, siempre bajo una estrategia coordinada y respaldada por una presión internacional efectiva.