El Consejo Nacional de Universidades (CNU) de Nicaragua, controlado por el régimen de Daniel Ortega, informó que “trabaja para garantizar la continuidad educativa de los estudiantes de grado y posgrado de la exista Universidad Centroamericana (UCA)”.
En un comunicado, el CNU solicitó al estudiantado “estar pendiente” del llamado para “la reanudación de las actividades académicas y administrativas” en dicha universidad.

La Justicia orteguista, ordenó ayer a la jesuita Universidad Centroamericana (UCA), uno de los centros de estudios privados más prestigiosos del país, traspasar sus bienes muebles e inmuebles, así como sus cuentas bancarias, al Estado de Nicaragua, luego de acusarla de “centro de terrorismo”.
La UCA, fundada en 1960, confirmó a través de un correo electrónico dirigido a la comunidad educativa que recibieron un oficio de la jueza Gloria María Saavedra, titular del Juzgado Décimo Distrito Penal de Audiencias Circunscripción Managua, en el que le notificaron esa y otras medidas.
En el oficio se le notificó a la universidad jesuita “la incautación de bienes inmuebles, muebles, dinero en moneda nacional o extranjera de las cuentas bancarias inmovilizadas, productos financieros en moneda nacional o extranjera propiedad de la UCA”.
La jueza también ordenó “que la incautación de todos los bienes descritos en el punto anterior sea a favor del Estado de Nicaragua que garantizará la continuidad de todos los programas educativos”.
Asimismo, la judicial giró oficios al Registro Público de la Propiedad Inmueble y Mercantil, a la Superintendencia de Bancos, a la Dirección Nacional de Registros, a la Policía y a la Procuraduría General de la República, “para lo de sus cargos”.
Por lo antes descrito, la UCA decidió suspender “todas las actividades académicas y administrativas, hasta que sea posible retomarlas de manera ordinaria, lo cual será informado a través de los canales de comunicación oficiales de la Universidad”.
