El Centro de Asistencia Legal Interamericano en Derechos Humanos (CALIDH) expresó este martes que está siguiendo “con preocupación” las purgas en el Poder Judicial de Nicaragua, donde van más de 400 trabajadores despedidos, e instó a los funcionarios que no participaron en la represión “a rebelarse” contra la dictadura Ortega-Murillo.
“El Centro, recordando el derecho humano a la rebelión legítima, sigue instando a todos los funcionarios del Estado que no participaron en la represión a rebelarse”, señaló CALIDH en un comunicado.
CALIDH sostuvo que sus canales de denuncia “están abiertos para recibir incidencias respecto de las arbitrariedades orteguistas”.
Asimismo dijo que “reafirma que en las dictaduras no hay golpes de Estado contra organismos no electos popularmente, sino ‘purgas’ de contra aquellos que caen en desgracia”.
“Al Centro le preocupa que, más allá de las motivaciones que mueven a la vocera estatal (Rosario Murillo) al remover a cientos de funcionarios judiciales, la situación de persecución de todos los sectores de la sociedad se potencie sobremanera”, advirtió.
Agregó que con las purgas, podrían avecinarse “numerosos encarcelamientos y por tanto más procesos judiciales en contra de nuevos presos políticos”.
En ese sentido, mencionó que ni a la “exmagistrada” Alba Luz Ramos, “los propios tribunales que ella instrumentalizó pueden defenderla”.
Puesto que “Murillo busca fortalecer y perfeccionar al Poder Judicial como uno de los brazos de represión del Estado”, anotó.
