El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció que comenzará a deportar presos extranjeros, “especialmente colombianos” para reducir la población carcelaria en medio de la crisis de seguridad por la que está atravesando ese país.
“Colombia dijo que nos querían ayudar… Yo les dije: ‘Perfecto, ya les mandamos 1.500 presos que los tenemos manteniendo en cárceles ecuatorianas’. Tienen ya sentencias de 5 años o más ejecutoriadas y, de acuerdo a la ley ecuatoriana, nosotros los podemos sacar. Podemos sacar esos 1.500 y dejarlos en la frontera, y muchas gracias, quédense por allá”, dijo Noboa Radio Canela de Ecuador.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador, hay 1.489 personas privadas de la libertad en cárceles ecuatorianas de nacionalidad colombiana y 100 de nacionalidad peruana. Todos serían repatriados. Dicha medida también aplicaría para los ciudadanos venezolanos, de los cuales 1.362 están privados de la libertad en cárceles del Ecuador.
“La Cancillería ecuatoriana está promoviendo una mayor cooperación con Colombia y Perú, para que las autoridades competentes de nuestros países cumplan con eficiencia y agilidad los convenios existentes sobre transferencia de personas sentenciadas a los países de su nacionalidad”, dijo la Cancillería en un comunicado.
Este plan de deportaciones emerge como respuesta a los recientes desafíos de seguridad interna en Ecuador, donde el aumento de la población carcelaria ha sido identificado como un factor crítico. El gobierno ha subrayado la necesidad de disminuir el número de internos, particularmente aquellos de origen extranjero, para mejorar las condiciones en los centros de detención y, a su vez, la seguridad nacional.
Las autoridades ecuatorianas han señalado que la priorización de deportación de los presos colombianos responde a estadísticas que indican una presencia significativa de estos en las prisiones de Ecuador.
Y es que, según destacó Noboa, su país se encuentra en estado de guerra tras las acciones violentas protagonizadas por bandas del crimen organizado que le llevó a declarar el conflicto armado interno: “Estamos en un estado de guerra y no podemos ceder ante estos terroristas”, señaló.
La crisis carcelaria en Ecuador ha estado marcada por recurrentes actos de violencia y motines en los últimos tiempos, situaciones que han evidenciado la necesidad de reformas estructurales y de manejo de la población penal. Con la iniciativa de deportaciones, el Estado ecuatoriano busca ejercer un mayor control sobre las condiciones penitenciarias y fortalecer su capacidad para enfrentar y prevenir futuros incidentes.
