El excarcelado político y opositor nicaragüense Félix Maradiaga opinó que la “estrecha colaboración” entre Rusia y el régimen de Daniel en Nicaragua podría interpretarse como “un intento de socavar la democracia en la región y desafiar la influencia de Estados Unidos”.
La opinión de Maradiaga se da tras la visita a Nicaragua de Nikolai Patrushev, Secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, quien prometió apoyar a los países latinoamericanos “contra lo que él describe como intentos de Estados Unidos de interferir en sus asuntos internos”.
“Las declaraciones de Nikolai Patrushev plantean serias preocupaciones para la democracia y la estabilidad regional. Estas afirmaciones no solo reflejan la política de Rusia de desafiar el derecho internacional para promover los intereses de Putin, sino que también revelan la estrecha relación entre los regímenes autoritarios de Putin y Ortega en Nicaragua”, sostuvo Maradiaga en un escrito enviado a La Mesa Redonda.
Y es que Nikolai Patrushev dijo que para Rusia existe la necesidad de apoyar la “defensa de la soberanía e independencia, en particular mediante el desarrollo y ampliación de la interacción en los ámbitos de seguridad, la cooperación técnico militar a los Estados latinoamericanos que están sometidos a la presión por parte de Estados Unidos y sus aliados”.
Afirmó que “Estados Unidos usa métodos agresivos para derrocar por fuerza los Gobiernos que no le favorecen, para presionar políticamente y contener económicamente a los Estados que demuestren su independencia y autonomía”.
Para Maradiaga la mención específica de Nicaragua en las declaraciones de Patrushev “sugiere un esfuerzo concertado por parte de Rusia para fortalecer su influencia en América Latina, apoyando a regímenes autoritarios que comparten su hostilidad hacia las políticas occidentales”.
“Esta estrecha colaboración entre Rusia y Nicaragua podría interpretarse como un intento de socavar la democracia en la región y desafiar la influencia de Estados Unidos”, advirtió.
“La amenaza a la seguridad hemisférica se intensifica cuando se considera que altos funcionarios rusos han hecho declaraciones similares en el pasado, lo que sugiere la existencia de un plan dirigido por Putin para establecer un nuevo orden mundial que desafíe las normas democráticas y el derecho internacional. Este escenario plantea un peligro significativo para la democracia en América Latina y el equilibrio de poder global, ya que la expansión de la influencia autoritaria de Rusia podría socavar los esfuerzos por promover la democracia, los derechos humanos y la estabilidad en la región”, concluyó Maradiaga.
Patrushev llegó a Nicaragua el 26 de febrero para una actividad política con funcionarios orteguistas y delegados de Bolivia, Cuba y Venezuela. También hoy se reunió con los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El funcionario ruso aseguró que el desarrollo de los lazos de amistad con los “socios claves” en América Latina y el Caribe sigue siendo una de las principales prioridades de Moscú.
“La importancia de su región para el mundo, y sobre todo para Rusia, está creciendo rápidamente. Son sus países los que están a la vanguardia de la verdadera soberanía de América Latina y en pleno derecho en el escenario internacional”, declaró Patrushev.
