Al menos 28 organizaciones nicaragüenses agradecieron al Fondo Verde del Clima (FVC) por cancelar un proyecto con el cual el régimen de Daniel Ortega pretendía hacerse de un fondo de 116,6 millones de dólares para supuestamente “reducir la deforestación y fortalecer la resiliencia en las Biosferas BOSAWÁS y Río San Juan” en Nicaragua.
El Fondo Verde para el Clima (GCF, por sus siglas en inglés) canceló el 7 de marzo el “Acuerdo de Actividad Financiada” para el proyecto Bio-CLIMA, debido al incumplimiento de políticas y procedimientos sobre salvaguardias ambientales y sociales.
Para las organizaciones nicaragüenses “este monumental paso adelante no sólo supone un triunfo para la conservación del medio ambiente, sino que también representa una importante victoria para los derechos y la dignidad de los Pueblos Indígenas y Afro-descendientes de la Costa Caribe de Nicaragua”.
“Al decidir detener el proyecto Bio-Clima, han demostrado un profundo compromiso con el respeto de los derechos y el patrimonio cultural de las comunidades indígenas de Nicaragua; así como una plena observancia y cumplimento de las salvaguardas sociales del Fondo en la aprobación de proyectos de financiación climática”, destacaron las firmantes en un pronunciamiento.
Añadieron que, al cancelar el proyecto Bio-Clima, no solo se salvaguardan los territorios ancestrales, sino que también “se reconoce y honra su papel vital en la conservación del medio ambiente y la resiliencia climática”.
Las organizaciones recalcaron que el Fondo Verde del Clima demuestra “respeto a sus mecanismos internos de cumplimento, lo que genera confianza ante la comunidad internacional acerca de su transparencia y efectividad”.
“Esta decisión envía un mensaje claro al Estado de Nicaragua controlado por la dictadura sandinista de que el Fondo Verde para el Clima está comprometido con la defensa de los derechos indígenas y la promoción de procesos de consulta libre, previa e informada, y consentimientos significativos en todas sus iniciativas”, apuntaron.
Finalmente, las organizaciones apuntaron que la decisión tomada por el Fondo Verde del Clima “sirve de faro de esperanza para los Pueblos Indígenas de todo el mundo, reafirmando su capacidad de acción y el lugar que les corresponde en la configuración del desarrollo sostenible”.
