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Dictadura crea “fuerzas militares de reserva” y “policía voluntaria” en Nicaragua

Los orteguistas en la Asamblea Nacional aprobaron este martes artículos de una ilegítima reforma a la Constitución Política de Nicaragua que crean las “fuerzas militares de reserva patriótica” y la “policía voluntaria”, es decir, fuerzas parapoliciales y paramilitares.

La enmienda constitucional, propuesta por el dictador Daniel Ortega, y aprobada de manera unánime en segunda y definitiva votación, crea “las fuerzas militares de reserva patriótica, como parte del Ejército de Nicaragua, las cuales estarán integradas voluntariamente por oficiales, funcionarios, suboficiales, clase, soldados y marineros que han pasado a la honrosa condición de retiro o licenciamiento”.

Estos paramilitares de reserva también podrá estar integradas por “cualquier ciudadano o ciudadana que desee participar en la defensa armada de la nación, para garantizar la estabilidad, la seguridad y la paz”.

Asimismo, se crea la “policía voluntaria” como cuerpo auxiliar y de apoyo a la Policía Orteguista, integrada por nicaragüenses “que prestan sus servicios de forma voluntaria”.

Pese a que la figura de policía voluntaria no existía en la Constitución, Ortega afirmó en septiembre de 2022 que el Ejército, la Policía y la “policía voluntaria” ayudaron a restaurar “la paz” en Nicaragua tras la revuelta popular que estalló en abril de 2018 por unas controvertidas reformas a la seguridad social y que dejaron cientos de muertos.

Según organismos humanitarios y opositores, esos civiles armados son “grupos parapoliciales y paramilitares” que actuaron con la aquiescencia del Estado en la denominada ‘Operación Limpieza’ con la que el régimen neutralizó las manifestaciones en su contra.

La reforma también establece que Ortega podrá ordenar la intervención del Ejército en apoyo a la Policía, cuando la “estabilidad de la República lo requiera”.

Además, define al Ejército como “heredero directo” del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional del héroe nicaragüense, el general Augusto C. Sandino, y del Ejército Popular Sandinista (1979-1995), y que “es el pueblo mismo uniformado y organizado para defender la pazla soberanía, la independencia, la autodeterminación y la integridad territorial”.

El Ejército estará bajo el mando de Ortega como “Jefatura Suprema”.

También prohíbe el establecimiento de bases militares extranjeras en el territorio nacional, y solo se podrá autorizar el tránsito o estacionamiento de naves, aeronaves, maquinarias y personal militar extranjero para” fines humanitarios, adiestramiento, instrucción e intercambio”, siempre que sea solicitado por Ortega y ratificado en la Asamblea Nacional.

En tanto, la enmienda define a la Policía como un cuerpo armado “subordinado a la Presidencia, encargado de proteger la vida de los habitantes del país, preservar el orden social y el orden interno, garantizar la seguridad de las personas y las instituciones”, entre otros.

Mientras que al Ministerio del Interior como la institución del Estado a la que corresponde implementar, mantener y ejecutar las medidas necesarias para “garantizar la seguridad ciudadana, seguridad del Estado y el orden interno, y que depende de la autoridad ejercida por la Presidencia”.

La reforma establece además que “no pueden existir más cuerpos armados en el territorio nacional que los establecidos en la Constitución, ni grados militares que los establecidos por la ley”.

También que no habrá servicio militar obligatorio y que se prohíbe toda forma de reclutamiento forzoso para integrar el Ejército, Policía Nacional y el Ministerio del Interior

*Con EFE