El abogado y opositor nicaragüense Juan Diego Barberena, miembro de la Concertación Democrática Nicaragüense (CDN-Monteverde), expresó su profundo desacuerdo con el reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la situación económica de Nicaragua.
En declaraciones a La Mesa Redonda, Barberena denunció que el FMI está “solapando” las acciones de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua. Barberena aclaró que aunque no es economista, puede compartir su visión política sobre el informe y no dudó en calificarlo de “vulgar”.
Según él, el informe del FMI sobre Nicaragua no tiene ningún tipo de “crítica, sino que presenta una visión distorsionada que “elogia” las políticas del régimen Ortega-Murillo.
“Mi opinión en todo caso es política y me parece que el informe desde la A hasta la Z es un informe realmente vulgar para la realidad socioeconómica que hay en Nicaragua. Es decir, yo no veo crítica, veo elogio; como el hecho de que por ejemplo, el Fondo Monetario en esta valoración diga de que ‘Nicaragua está presentando un crecimiento robusto, sostenido por las políticas macroeconómicas prudentes por las remesas, a pesar del contexto de sanciones, pero principalmente porque hay una transferencia de propiedades privadas al Estado’. Desde ahí me parece que el informe es totalmente alejado de la realidad, es un aplauso y un espaldarazo a las arbitrariedades que está haciendo la dictadura Ortega Murillo, al vaciamiento de los derechos de los ciudadanos y ciudadanas nicaragüenses”, declaró el opositor.
Añadió que el FMI ha sido complaciente con el régimen, ignorando aspectos fundamentales como el respeto a la propiedad privada y el estado de derecho.
“Yo creo que si el Fondo Monetario quiere hacer una valoración económica de la salud económica que hay en el país, pues esa valoración pasa por el estado de la seguridad jurídica en Nicaragua, por el estado del Estado de derecho -valga la redundancia-, y pasa en consecuencia alrededor de la seguridad jurídica, partiendo de la plena vigencia del derecho de la propiedad privada que, hoy no existe… Partiendo de ahí pues la valoración del informe es de espaldarazo régimen Ortega-Murillo”, afirmó.
El estado de derecho y la seguridad jurídica ignorados
Barberena hizo énfasis en que el FMI no está considerando aspectos cruciales para una valoración económica correcta, como la “seguridad jurídica” y la “independencia judicial”.
“Me parece también una valoración ajena a la realidad política institucional nicaragüense que el Fondo Monetario diga de que ‘Nicaragua necesita fortalecer su estado de derecho y necesita favorecer la independencia judicial’, yo no sé sobre qué país entonces hizo este informe el Fondo Monetario”, cuestionó.
Señaló que el Poder Judicial en Nicaragua está controlado por el régimen Ortega-Murillo, lo que ha resultado en un sistema de justicia totalmente dependiente de los dictadores.
Según el opositor, el informe del FMI obvia esta realidad, un hecho que, en su opinión, compromete la validez de sus conclusiones. Además destacó que la visita del equipo técnico del FMI se hizo durante la imposición de una “reforma constitucional en Nicaragua que sepulta el estado de derecho”.
“Me parece que es un informe grotesco, vulgar para la inteligencia de los nicaragüenses, para la gente que está pasando hambre según la FAO y principalmente para la gente que ha tenido que salir del país para poder sostener económicamente a su familia y ya no digamos a quienes son perseguidos, vigilados y asediados por una pareja de tiranos”, reiteró.
Un “pacto” entre el FMI y el régimen Ortega-Murillo
Barberena sugirió que existiría una suerte de “transacción” entre el FMI y el régimen de Ortega-Murillo, en la que el segundo acepta reformas “neoliberales” a cambio de que el FMI no haga observaciones sobre la situación política y los riesgos para la democracia en Nicaragua.
“Me parece a mí de que hay una suerte de transacción entre el Fondo y el régimen Ortega-Murillo (…) Me parece que la transacción está vista desde lo siguiente: ‘ustedes me aceptan nuestras propuestas de cambios y reformas estructurales de corte neoliberal, y nosotros no nos vamos a pronunciar sobre los factores políticos, sobre la situación política y de riesgo que eso implica para la economía’”, valoró.
A juicio del opositor este “acuerdo tácito” habría resultado en la aprobación de políticas económicas del régimen, como la reforma laboral de 2023 que eliminó la indemnización por antigüedad para los trabajadores públicos, un ajuste que, según Barberena, fue respaldado por el FMI sin tener en cuenta las implicaciones sociales y políticas; además de la reforma al “colapsado” Instituto Nicaragüense de Seguridad Social.
“Con este tipo de antecedente es que el Fondo y la dictadura han llegado a un acuerdo que la régimen Ortega Murillo acepte las propuestas las recomendaciones macroeconómicas del Fondo de corte neoliberal y eso claramente nos subraya que el equipo técnico no va a opinar sobre los factores más políticos”, opinó.
El opositor también denunció que el FMI ha eludido abordar temas cruciales como la corrupción y la represión política en Nicaragua, a pesar de que el país ocupa el puesto 172 (de 180) en el índice de percepción de la corrupción de Transparencia Internacional.
En este sentido, Barberena reiteró que el informe del FMI omite estos aspectos esenciales y, en su lugar, presenta una visión distorsionada que favorece al régimen.
Acciones opositoras y el papel de la comunidad internacional
Barberena concluyó señalando que los grupos opositores en Nicaragua deben continuar elevando la crítica pública y aumentando la presión internacional sobre el FMI.
Consideró importante llevar la narrativa de la “falta de transparencia” del régimen Ortega-Murillo a medios de comunicación internacionales y seguir buscando formas de incidencia política que evidencien la complicidad tácita del FMI con el régimen.
“Hay que elevar la parada en el discurso y la exposición pública que tiene el Fondo Monetario ante la opinión pública, ante los distintos espacios mediáticos que la gente lee, ante quienes les interesa el Fondo Monetario tener una ‘buena imagen’”, mencionó.
Asimismo, Barberena instó a los opositores a seguir insistiendo en la evaluación de la crisis política y económica de Nicaragua en foros internacionales como el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
“Parece que al Fondo Monetario no le interesa que la gente la estén matando, no le interesa que 1.3 millones de nicaragüenses pasen hambre, no le interesa que en Nicaragua hayan personas presas políticas, hayan personas desterradas, se sepulten las instituciones del estado. A mí me parece que hay que elevar la narrativa ante la opinión pública para comprometer al Fondo Monetario Internacional públicamente; y allanar todo un camino de incidencia internacional”, zanjó Juan Diego Barberena.
