El opositor nicaragüense Héctor Mairena, miembro de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), se pronunció en contra de las recientes declaraciones emitidas por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra Costa Rica, a quien acusó de intentar imponer medidas “lesivas del orden democrático e institucional” y desafió al país vecino a no “usurpar” su soberanía.
“Les recordamos que ayer fueron vencidos y lo serían nuevamente si se atreven a usurpar nuestra soberanía y dignidad nacional”, desafió la dictadura en una declaración, en la que además sentenció: “No les tenemos ni miedo, ni siquiera respeto”.
Esta arremetida del régimen surgió luego del rechazo de la candidatura de Denis Moncada Colindres para el cargo de Secretario General del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).
Mairena, afirmó que este ataque de la dictadura no representa la opinión del pueblo de Nicaragua, sino la de un régimen aislado que, a su juicio, ha perdido todo contacto con la realidad.
“Hay que decirle al pueblo costarricense que, esta opinión que suscribe Valdrack Jaentschke en un documento de factura Murillo, no representa la opinión de los nicaragüenses en general, que por el contrario, estamos agradecidos porque a lo largo de muchas décadas el pueblo costarricense ha sido solidario con la lucha del pueblo nicaragüense por la democracia en las distintas etapas”, declaró Mairena a La Mesa Redonda.
“Esta opinión virulenta vulgar, cargada de epítetos inadmisibles en las relaciones diplomáticas e incluso en las relaciones serias, no representan la opinión del pueblo nicaragüense”, reiteró.
El opositor destacó que, a lo largo de la historia, Costa Rica ha sido un refugio para nicaragüenses que huían de las persecuciones y las injusticias cometidas por el régimen. En los años 80, el país fue un bastión para aquellos que se oponían a la dictadura somocista, y más recientemente, ha acogido a miles de nicaragüenses que huyen de la represión orquestada por Ortega y Murillo.
Según Mairena, las agresivas declaraciones del régimen solo buscan desviar la atención interna de sus propios problemas, tratando de exacerbar un sentimiento nacionalista que no tiene sustento en la realidad.
“La dictadura tiene un margen de credibilidad absolutamente mínimo y cada vez menor (…) la dictadura tiene un rechazo interno absolutamente mayoritario, y la credibilidad de los Ortega Murillo está por el suelo”, dijo.
El contexto de esta disputa radica en el rechazo de Costa Rica y de otros países a la candidatura de Moncada Colindres como Secretario General del SICA.
Este rechazo fue motivado por el hecho de que Moncada Colindres es visto como un operador político del régimen de Ortega, un gobierno calificado por muchos países, incluido Costa Rica, como una dictadura que ha violado los principios democráticos y los derechos humanos.
Mairena destacó que la postura de Costa Rica es coherente con los principios establecidos en el Protocolo de Tegucigalpa, que rige el funcionamiento del SICA, y que la falta de imparcialidad e independencia de los candidatos propuestos por el régimen nicaragüense no cumple con esos requisitos.
“Aquí se evidencia en el caso concreto de la Secretaría General del SICA y el rechazo que ha habido a varias ternas propuestas por los Ortega Murillo, que hay un fracaso de la dictadura, fracaso que tiene que ver con el rechazo que los Estados miembros del SICA tienen hacia un régimen que no representa los valores del SICA, y que no lo representan estas personas que los Ortega Murillo han propuesto en diferentes ternas. Y ante ese rechazo, les invade la furia y se expresa en esta comunicación absolutamente irrespetuosa”, explicó.
Mairena concluyó su intervención subrayando que el pueblo costarricense y el nicaragüense han compartido una historia de solidaridad, y que, en el futuro, cuando Nicaragua recupere su democracia, las relaciones entre ambos países serán más fuertes y respetuosas.
“Agradecemos a la sociedad costarricense la acogida que ha dado a lo largo de varias décadas a los refugiados nicaragüenses y aspiramos a que en el futuro cuando en Nicaragua haya un gobierno democrático, estos incidentes vergonzosos van a ser superados y podremos tener relaciones respetuosas amistosas y de construcción de un futuro mutuo mejor para ambos pueblos”, comentó Mairena.
