La reciente imposición de aranceles del 18% a las exportaciones de Nicaragua hacia Estados Unidos, anunciada por el presidente Donald Trump, ha generado diversas reacciones entre los economistas nicaragüenses.
La medida, que entrará en vigor el próximo 9 de abril, ha sido vista como una estrategia que podría afectar significativamente la competitividad de Nicaragua en el mercado estadounidense.
Si bien la mayoría de los países centroamericanos enfrentan un aumento de solo 10%, Nicaragua se ve gravemente afectada con un porcentaje superior, lo que podría tener consecuencias directas en su economía.
Oscar René Vargas: “La estrategia es minar al régimen”
El economista Oscar René Vargas sostiene que la imposición de un arancel tan elevado a Nicaragua no es casualidad. Para Vargas, este aumento refleja que el país está bajo un “foco de atención” por parte del gobierno estadounidense.
Según el economista, “Nicaragua está en el ojo del gobierno de Trump porque, a diferencia de otros países de la región, se le aplica una tasa del 18% debido a su política comercial”.
Vargas explica que este movimiento forma parte de una estrategia más amplia de Estados Unidos para generar presión sobre el régimen de Ortega.
“Esto demuestra que Nicaragua está en el ojo del gobierno de Trump. Creo yo que, están jugando esta estrategia de irlo minando poco a poco al régimen de Ortega”, afirmó Vargas, para quien Estados Unidos está apostando por una “implosión interna”, es decir, la acumulación de tensiones dentro del régimen nicaragüense, lo que podría llevar a su eventual caída.

En cuanto al impacto económico, Vargas advirtió que los sectores más afectados serán aquellos que dependen de las exportaciones, como la carne, el café y el oro, así como las empresas ubicadas en las zonas francas.
“Significa que parte de algunas compañías pueden abandonar Nicaragua y trasladarse a otros países centroamericanos”, advirtió.
Marco Aurelio Peña: “El arancel del 18% perjudicará la competitividad de Nicaragua”
Por su parte, el economista Marco Aurelio Peña también analizó el impacto de esta medida y la calificó como un golpe a la competitividad de Nicaragua. Peña explicó que el principio detrás de la imposición de los aranceles es la reciprocidad.
Según Peña, la aplicación del 18% a Nicaragua tiene una razón clara: el régimen nicaragüense impone un 36% de tarifas y barreras comerciales a los productos estadounidenses. Esto ha llevado a Estados Unidos a aplicar un arancel proporcionalmente más alto.
“(Estados Unidos) aplica el principio de reciprocidad… Ese es el patrón que uno observa en la imposición de aranceles; por esta razón, a los países de América Central hay un principio de reciprocidad del 10%. ¿Por qué? Porque tales países, excepto en Nicaragua, le aplican a los productos estadounidenses un 10%. Pero Nicaragua le aplica el 36% a los productos estadounidenses. Por esa razón, Estados Unidos le aplica la mitad, el 18%”, explicó.
El economista explicó que este incremento en los aranceles afectará directamente la competitividad de los productos nicaragüenses en el mercado estadounidense.
“Ahora por cada 100 dólares, se le va a adicionar 18 dólares más a los productos de exportación nicaragüense que tengan por destino el mercado estadounidense”, precisó.

Peña señaló que este aumento en los costos de exportación podría resultar en una reducción de la demanda de productos nicaragüenses en Estados Unidos, lo que afectaría negativamente a sectores clave como las maquilas.
“Es una pérdida de ventaja competitiva porque ahora los productos nicaragüenses van a ingresar a ese mercado estadounidense mucho más caros. ¿Qué puede provocar esto? Que los compradores en Estados Unidos decidan comprar los productos de los competidores centroamericanos, comprando menos a Nicaragua”, agregó.
Además, subrayó que más del 50% de las exportaciones de Nicaragua van a Estados Unidos, lo que hace aún más preocupante el impacto de esta medida.
Consecuencias para la economía nicaragüense
Ambos economistas coinciden en que la medida tendrá repercusiones en el corto plazo.
La disminución de las exportaciones y la pérdida de competitividad afectarán directamente a sectores que dependen de su comercio con Estados Unidos.
La industria de las maquilas, que representa una parte importante de las exportaciones de Nicaragua, se verá particularmente afectada por el aumento de los costos de producción y exportación.
Además, la medida podría generar una fuga de empresas hacia otros países de la región que se beneficiarán de aranceles más bajos, como es el caso de Honduras, Guatemala, Costa Rica y El Salvador, lo que afectará aún más la economía nicaragüense.
