El exembajador de Taiwán en Nicaragua, Jaime Chin-Mu Wu, falleció recientemente, según publicaciones en redes sociales, entre ellas, el de una periodista orteguista.
Wu, quien representó a su país en Managua en dos periodos (2007–2011 y 2017–2021), fue una figura diplomática clave en la relación bilateral entre Nicaragua y Taiwán, hasta que esta se rompió abruptamente en diciembre de 2021.
Wu se convirtió en un personaje controversial tras aceptar la nacionalidad nicaragüense otorgada por el régimen de Daniel Ortega un día después de que este anunciara el rompimiento de relaciones diplomáticas con Taiwán y reconociera a la República Popular China como el único gobierno legítimo.

El exdiplomático, junto a su esposa recibió la ciudadanía nicaragüense el 10 de diciembre de 2021, bajo el argumento de “su permanencia continua en el país por 14 años” y su “contribución al desarrollo social, económico, tecnológico, educativo y cultural”.
La decisión generó críticas en Taiwán, donde fue calificado por líderes políticos como un acto “sin ética profesional” y motivo de “condena pública”.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán (MOFA) reveló a inicios de enero de 2022 que Wu no notificó oficialmente su decisión de naturalizarse nicaragüense ni de permanecer en el país centroamericano, lo que generó preocupación por el manejo de información sensible, dado su acceso a secretos de Estado.
En sus años como embajador, Wu fue un importante gestor de cooperación bilateral. Durante su segundo periodo (2017–2021), Taiwán se convirtió en el mayor cooperante y uno de los principales socios comerciales de Nicaragua.
Un mes antes del rompimiento diplomático, Wu recibió la Orden José de Marcoleta en Grado de Gran Cruz, la máxima distinción diplomática del país, y fue nombrado “Huésped distinguido” de Managua, recibiendo las Llaves de la Ciudad de manos de la alcaldesa Reyna Rueda.
Tras su nacionalización, el exembajador ejerció su derecho al voto como ciudadano nicaragüense, lo que fue interpretado por analistas como una estrategia del régimen orteguista para protegerlo de posibles procesos judiciales en Taiwán.
Mientras tanto, en su país de origen, Wu era considerado un “traidor”, debido a su decisión de quedarse en Nicaragua tras el fin de las relaciones diplomáticas.
Hasta el momento, el régimen no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el fallecimiento de Jaime Chin-Mu Wu.
