El opositor nicaragüense Juan Diego Barberena, miembro de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), criticó duramente el reciente discurso del dictador Daniel Ortega contra el presidente estadounidense Donald Trump, calificándolo como un intento de “victimización” y de protagonismo geopolítico “infructuoso”.
Barberena considera que Ortega intenta posicionarse como un actor relevante frente al panorama internacional, en un contexto donde la mayoría de líderes de izquierda latinoamericanos ya han fijado postura frente a Trump.
“Tanto la Chayo (Rosario Murillo) como él (Daniel Ortega) se habían quedado ya mucho tiempo callados con las declaraciones de Mauricio Claver-Carone, con las declaraciones de Marco Rubio, con el tema de las deportaciones y las sanciones, los visados. En el marco de la megalomanía que Daniel Ortega tiene, porque cree que es un líder de resonancia mundial, que hablara Maduro, que hablara Díaz-Canel, que Petro fuese el primero que se opusiera a Trump en Latinoamérica, pues no se podía quedar atrás, aunque ya tenía varios meses de desfase”, valoró Barberena.
El opositor señaló que el régimen Ortega-Murillo ha adoptado una lectura errónea del contexto global, creyendo que puede replicar el aislamiento multilateral promovido por líderes como Trump y Elon Musk.
“El problema es que Nicaragua es irrelevante geopolíticamente hablando. Basta una medida unilateral de la administración Trump para realmente golpear la economía nicaragüense”, dijo en relación a CAFTA, aranceles o sanciones.
El opositor también aclaró que este intento de confrontación con Trump no busca formar una alianza con otros países críticos del exmandatario estadounidense.
“Daniel Ortega es un paria, es como el delincuente del barrio, como el nefasto del barrio con el que nadie se quiere juntar. Entonces cualquier esfuerzo que haga, insisto, va a ser infructuoso estratégicamente hablando y ya no digamos diplomáticamente”, aseguró.
Frente a una posible intención del régimen de ser tomado en cuenta por Washington para una negociación bilateral, Barberena opinó: “Esa ha sido una carta que siempre la han tenido el régimen Ortega Murillo sobre la mesa… El problema es que ya Daniel Ortega llegó tan largo que ese objetivo también se le vuelve bastante complejo”.
Barberena destacó que el problema de Nicaragua solo se resolverá mediante una transición democrática, con la salida del poder de Ortega y Murillo.
“El problema político se resuelve con una transición a la democracia, que implica que Daniel Ortega y Rosario Murillo salgan del poder, y que implica que se encausen distintos procesos de rendición de cuentas”, dijo.
El retiro de Nicaragua de organismos multilaterales
Respecto al reciente retiro de Nicaragua de organismos multilaterales como la OIT, el Consejo de Derechos Humanos, la UNESCO y la FAO, Barberena fue tajante: “Están derrotados totalmente, que no logran cumplir con los requisitos para permanecer a esos espacios, y por eso se van”.
“Detrás del comunicado que escribió envenenada Rosario Murillo subyace la derrota. Como subyace la derrota en los comunicados que escribieron en contra del Sistema de Integración Centroamericana, como el que escribieron saliéndose de la Corte Centroamericana de Justicia; y demás porque saben que están derrotados porque los espacios donde impera el derecho internacional, donde impera la razón, donde impera el orden público internacional, ellos no pueden jugar”, declaró.
Advirtió que el retiro de Nicaragua de organismos multilaterales ha tenido un costo alto para la población en cuanto a la alimentación, el clima de negocios y a la suspensión de proyectos educativos, patrimoniales y culturales.
