Costa Rica se convirtió en el primer país de América Latina y el Caribe invitado por Estados Unidos a negociar la eliminación del arancel del 10% impuesto a sus exportaciones, en una mesa exclusiva que hasta ahora solo incluía a potencias como Reino Unido, Japón, Corea del Sur y China.
La noticia fue confirmada por el ministro de Comercio Exterior, Manuel Tovar, quien detalló que ya se sostuvo una primera ronda de conversaciones en Washington D. C. los días 15 y 16 de mayo. Se prevé que en las próximas semanas se realicen hasta dos rondas adicionales con el objetivo de alcanzar un acuerdo bilateral “mutuamente beneficioso”.
“Nos sentimos honrados por esta invitación, especialmente cuando vemos que los Estados Unidos se han sentado con unos pocos países, como Reino Unido, Japón, Corea y China, entre otros, y Costa Rica aparece dentro de este listado como una de las pocas naciones que han establecido un diálogo formal y oficial con los Estados Unidos”, declaró Tovar.
El equipo negociador costarricense, liderado por la viceministra Indiana Trejos, buscará revertir el arancel de 10 % que afecta actualmente a casi todos los productos nacionales, excepto algunos como productos farmacéuticos, semiconductores, cobre y madera.
En casos específicos como acero, aluminio y autopartes, el arancel llega hasta el 25 %.
Estados Unidos es el principal socio comercial de Costa Rica. Solo en 2024, un 47 % de las exportaciones nacionales tuvieron como destino el mercado estadounidense.
En el primer cuatrimestre del año, las exportaciones alcanzaron los $7.000 millones, lo que hace de esta medida un golpe sensible para sectores clave de la economía nacional.
¿Qué ofrece Costa Rica a cambio?
Como parte de la negociación, Costa Rica ya planteó su disposición a desmontar al menos seis obstáculos comerciales que afectan a exportadores estadounidenses, entre ellos:
- El impuesto selectivo al consumo de bebidas alcohólicas destiladas.
- Requisitos desiguales en licitaciones públicas.
- Restricciones fitosanitarias en productos como cebollas y papas.
Tovar dejó claro que el objetivo es restablecer el acceso preferencial de los productos costarricenses al mercado estadounidense y garantizar que la relación comercial bilateral siga siendo fluida y beneficiosa para ambos países.
