Figuras de la comunidad nicaragüense en el exilio, reaccionaron a un polémico documento titulado “Gobierno de Transición” que circula en redes sociales y que propone instalar un “Poder legislativo” paralelo para sustituir al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.
El mayor en retiro y analista político Roberto Samcam Ruiz, el escritor y estudiante de economía José Alberto Montoya y el periodista Sergio Marín Cornavaca reaccionaron afirmando que sus nombres fueron incluidos en el documento sin permiso por lo cual resta legitimidad a cualquier propuesta.
En dicho documento, supuestamente firmado por 133 ciudadanos nicaragüenses en el exilio, se plantea la disolución de la Asamblea Nacional, la convocatoria de elecciones y el establecimiento de una Junta Cívico Militar, entre otras medidas de “transición”.
Sin embargo, algunos de los nombres que aparecen en el documento han aclarado que no fueron consultados ni autorizaron su inclusión.
El mayor en retiro Roberto Samcam negó cualquier vínculo con la redacción del documento y criticó a quienes le atribuyen su autoría.
“No soy el autor de dicho documento. Tendrán que buscar a otro a quien señalar”, afirmó Samcam en su cuenta de Facebook, aclarando que, aunque sus escritos son públicos y firmados, nunca ha respaldado la elaboración de un texto de este tipo sin consulta previa a los firmantes.
Samcam también advirtió sobre la manipulación digital que puede generar confusiones sobre la autoría de un documento y denunció que su nombre ha sido utilizado en otras ocasiones para atribuirle carteras ministeriales en “quinielas” gobiernos de transición.
“En lo personal considero que haber incluido una lista de personajes sin haberlos consultado en el documento señalado, es un grave error”, afirmó.
Además, Samcam aseveró que “no está, ni estará en el futuro, interesado en formar parte de gobierno alguno”.
“Ni siquiera pertenezco a ningún grupo político de oposición en la actualidad y no me interesa pertenecer a ninguno, aunque respeto a muchos amigos que si forman parte de ellos. Es su decisión y la respeto”, señaló.

Por su parte, el escritor y economista José Alberto Montoya también rechazó haber participado en la redacción de la misiva y aclaró que la recibió por WhatsApp como cualquier otro ciudadano.
“Desconozco el origen del documento, como de quien ostenta la autoría del mismo, he tratado de comunicarme con otras personas mencionadas en el escrito y todavía no hemos encontrado la persona o el grupo de personas que iniciaron su distribución”, sostuvo Montoya.
“No comparto por completo que se enlisten nombres sin la previa autorización de las personas mencionadas”, agregó. Sin embargo, Montoya reconoció la desesperanza democrática que vive Nicaragua y valoró que iniciativas de transición —aunque carentes de base legal— podrían ser un punto de partida para un debate necesario.
“Siempre he creído que somos únicamente los nicaragüenses quienes debemos de resolver nuestros propios problemas y reparar a nuestro propio Estado sin intervención extranjera”, expresó Montoya.
Mientras que el periodista Sergio Marín Cornavaca declaró que “este documento hizo abuso de poner nombres ahí de manera inconsulta”.
“Yo no le he dado consentimiento a nadie para que mi nombre sea incluido en ningún gobierno de transición. No sé quién es el autor y realmente no apruebo que sea incluido mi nombre en una lista con estos fines y en esa naturaleza”, aseguró.
El periodista llamó a “tener mucho cuidado con los documentos que son anónimos”, además anotó que “es altamente sospechoso que sea circulado en redes sociales tratando de motivar cosas que uno ni siquiera puede sospechar”.
El documento “gobierno de transición”
El documento en cuestión, extenso y de tono marcadamente político, incluye artículos que van desde la disolución de la actual Asamblea Nacional hasta la convocatoria a elecciones presidenciales en 2026, la restitución de bienes a exiliados y el regreso de ONGs cerradas por el régimen.
Además, plantea un llamado a los militares y policías a sublevarse contra el régimen de Ortega Murillo, y prohíbe expresamente la intervención militar extranjera.
A pesar de su contenido controvertido, la falta de consulta previa a las personas mencionadas y las dudas sobre su autoría real han generado desconfianza en la comunidad opositora.
