Un trágico accidente ocurrido el pasado 3 de junio en Cañas Dulces de Liberia, Costa Rica, cobró la vida de tres personas: una mujer nicaragüense y dos menores de edad. Las víctimas regresaban de Nicaragua tras visitar a su familia para celebrar el Día de la Madre, que en el país se conmemora el 30 de mayo.
Los fallecidos fueron identificados como María Cristina Hernández Espinoza, de 38 años, y sus dos hijos, Wiston Antonio Zapata Hernández, de 16 años, y Yeimy Zapata Hernández, de 10 años. La familia vivía en Quebrada Ganado, en el Pacífico central de Costa Rica.
Según relató Johana Hernández, hermana de María Cristina y tía de los menores, la familia había pasado unos días en Nicaragua visitando a la madre de María Cristina, quien se encuentra delicada de salud. La tragedia ocurrió cuando regresaban a su hogar costarricense.
“Ella era una persona muy especial. Estuvimos en Nicaragua como cuatro días. Fue un impacto grande, porque no lo esperábamos. Cuando eran las 12 p. m., la llamamos a ella y dijo que estaba sacando el carro de la frontera, porque el carro se había quedado ahí. Cuando ya regresaba, me comuniqué con ella y me dijo que ya venía para la casa. Pero a las 2 p. m. ya no contestaba. Después supimos del accidente”, contó Johana al medio Teletica.
María Cristina trabajaba en limpieza de casas y sus hijos eran estudiantes. La familia había echado raíces en Costa Rica desde hace 17 años.
El accidente también dejó como saldo un hombre herido de gravedad, quien era el conductor del vehículo. Según la Cruz Roja Costarricense, permanece internado en el Hospital de Puntarenas. No se ha confirmado oficialmente si el hombre guarda relación familiar con las víctimas.
Ahora, los hijos mayores de María Cristina, de 22 y 24 años, buscan repatriar los cuerpos a Nicaragua para darles sepultura.
Para quienes deseen colaborar con la familia en estos momentos difíciles, pueden comunicarse con Carlos Cruz, hijo menor de María Cristina, al (506) 8569-4615, o con Johana Hernández al (506) 6293-7694.
