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UNAN-Managua exige carta de lealtad a Ortega y Murillo para otorgar becas

La joven opositora y excarcelada política nicaragüense Yaritzha Mairena, denunció el uso político de las becas universitarias por parte de las autoridades de la UNAN-Managua, que exige a los aspirantes presentar una “carta dirigida a nuestros copresidentes” como requisito para obtener el beneficio.

En una publicación en su cuenta de X, Mairena calificó esta exigencia como “una forma de humillación institucionalizada” que “aprovecha cínicamente la necesidad de los jóvenes más pobres”.

Según la excarcelada política, el régimen utiliza las becas como “instrumento de control político” para exigir lealtad a cambio de un derecho que debería garantizarse sin condiciones.

El régimen sandinista utiliza la pobreza como un instrumento de control político. Sabe que muchos estudiantes dependen de esa beca para poder comer, dormir o asistir a clases, y por eso les exige subordinación a cambio de lo que debería ser un derecho. No se trata de una política educativa: se trata de un mecanismo perverso de fidelización forzada”, señaló.

Agregó que la centralización de las becas en la Procuraduría General de la República evidencia la supresión de la autonomía universitaria y la subordinación del sistema educativo a los intereses políticos del régimen.

En un afiche digital publicado por la UNAN-Managua en sus redes oficiales, se especifica que los estudiantes deberán presentar la carta a la pareja dictatorial, además de otros documentos como historial de calificaciones, copia de cédula y hoja de matrícula.

Las solicitudes deben tramitarse ante las delegaciones departamentales de la PGR antes del 20 de junio.

Afiche de la UNAN-Managua

Como ex estudiante de la UNAN-Managua, expulsada por ejercer mi derecho a disentir durante la Insurrección de Abril, conozco el precio que se paga por levantar la voz. Por eso denuncio con claridad y firmeza este nuevo atropello: el régimen no solo reprime, también manipula, chantajea y despoja de dignidad a la juventud empobrecida que sueña con estudiar”, declaró Mairena.

El caso evidencia cómo el régimen Ortega-Murillo continúa instrumentalizando la educación pública, un espacio que antes representaba dignidad y lucha estudiantil, para consolidar su modelo autoritario.

La educación no se agradece. Se exige, las becas no se mendigan. Se garantizan, y la dignidad de la juventud no se entrega. Se defiende”, afirmó Mairena.