La Gran Confederación Opositora Nicaragüense (GCON) denunció este lunes el respaldo público del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en el marco del conflicto bélico entre Irán e Israel, calificándolo como una “alianza con el terror” y una grave amenaza para la estabilidad regional.
A través de un pronunciamiento, la plataforma opositora rechazó lo que considera un “doble discurso” del régimen sandinista, que se presenta como “defensor de la paz” mientras consolida vínculos con regímenes autoritarios acusados de violaciones a los derechos humanos y de fomentar la violencia internacional.
“Esta postura imprudente representa una grave amenaza para la estabilidad, la seguridad y la neutralidad de la región, exponiendo no solo a Nicaragua, sino también a los países vecinos, a tensiones geopolíticas ajenas a los intereses del continente”, advirtió la GCON.
La plataforma opositora sostuvo que el respaldo al régimen iraní no responde a intereses diplomáticos ni al bienestar nacional, sino que obedece a “una maniobra de alineamiento con gobiernos autoritarios que comparten métodos represivos y narrativas confrontativas. Es, en esencia, una alianza con el terror, no con la paz”.
“Rechazamos el cinismo diplomático del régimen sandinista de Ortega-Murillo, que pretende presentarse como defensor de la paz mientras perpetra sistemáticas violaciones a los derechos humanos. Esta alianza con Irán no responde al interés nacional, sino a los oscuros intereses de una dictadura ilegítima, represiva y desvinculada del sentir ciudadano”, anotaron.
Además, criticaron con dureza las declaraciones de Rosario Murillo de utilizar un lenguaje humanitario falso, mientras su régimen ha sido denunciado por crímenes de lesa humanidad, incluyendo asesinatos, desapariciones forzadas, persecuciones políticas y desplazamientos masivos.
La GCON instó a la comunidad internacional, especialmente a los gobiernos democráticos de la región y a los organismos multilaterales, a mantener una “vigilancia activa” ante lo que considera una peligrosa deriva ideológica del régimen sandinista, cuyas decisiones comprometen la paz continental.
“Nicaragua no debe -ni puede- tomar partido en conflictos internacionales de esta magnitud, menos aún cuando quien lo hace es una dictadura que no representa al pueblo nicaragüense”, subrayaron.
Finalmente, la organización opositora reafirmó que Ortega y Murillo “no representan a Nicaragua” y que su alianza con Irán “no es la voz ni el camino del pueblo nicaragüense”.
