En el marco del Día Mundial de los Refugiados, el Sistema de las Naciones Unidas en Costa Rica manifestó su consternación y preocupación por el asesinato del mayor en retiro y opositor nicaragüense Roberto Samcam, quien contaba con estatus de refugiado en el país desde 2019.
El crimen, ocurrido el jueves 19 de junio en Moravia, ha encendido las alertas sobre la seguridad de las personas que han huido de sus países en busca de protección.
“Lamentamos profundamente la pérdida de una vida humana, lo cual nos recuerda la vulnerabilidad de quienes se ven obligados a abandonar su país en busca de protección y seguridad”, expresó el organismo internacional, que también hizo llegar sus condolencias a la familia del fallecido.
La ONU calificó el hecho como un suceso trágico que debe servir para renovar el compromiso colectivo con la defensa de los derechos humanos y la protección internacional.
Además, hizo un llamado directo a las instituciones costarricenses para que avancen con celeridad en la investigación del crimen y garanticen justicia.
“La protección internacional, es un acto invaluable de humanidad, solidaridad y, también, una responsabilidad jurídica compartida por la comunidad nacional e internacional”, recordó el Sistema de la ONU.
Roberto Samcam, quien se exilió en Costa Rica tras denunciar al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, fue asesinado a balazos dentro de su vivienda.
El ataque, ejecutado por un sicario que ingresó sin obstáculos al complejo habitacional, ha generado múltiples condenas y denuncias sobre la presencia de redes de inteligencia nicaragüenses que operan en territorio costarricense.
Pese a la creciente presión nacional e internacional, el caso aún se encuentra en etapa preliminar de investigación, bajo la dirección del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
La ONU reafirmó su confianza en la institucionalidad costarricense y en su tradición de respeto a los derechos humanos. Sin embargo, advirtió que es indispensable reforzar los mecanismos de protección ante el aumento de riesgos y amenazas contra personas refugiadas.
“El Sistema de las Naciones Unidas reitera su disposición a acompañar los esfuerzos del Estado costarricense para proteger la vida de quienes se encuentran en situación de riesgo, promover el respeto de su dignidad humana y, en conformidad con los estándares internacionales de derechos humanos y el marco jurídico nacional, asegurar el acceso a la justicia plena y cumplida”, concluyó el comunicado.
