google.com, pub-9466889741542306, DIRECT, f08c47fec0942fa0

Costa Rica enfrenta su peor crisis de seguridad: crimen organizado y violencia minan la paz social

Costa Rica atraviesa una crisis sin precedentes en materia de seguridad ciudadana. Así lo advirtió la criminóloga Tania Molina Rojas, invitada especial del programa La Mesa Redonda, conducido por el periodista Sergio Marín Cornavaca.

Durante la entrevista, Molina describió un panorama alarmante: el país que una vez fue considerado un “refugio de paz” en América Latina está hoy desbordado por el crimen organizado, el narcotráfico y la impunidad.

Costa Rica dejó de ser el oasis democrático. Estamos en un punto crítico: con redes de sicariato operando como empresas, fronteras porosas y un Estado rebasado”, afirmó Molina.

Con un promedio de 2.5 homicidios dolosos cada 24 horas, el país se enfrenta a niveles de violencia que superan el doble del promedio mundial. La experta subrayó que el narcotráfico, la corrupción institucional y la fragmentación del Estado han generado un “caldo de cultivo” que permite la expansión del crimen organizado sin freno.

Según Molina, organizaciones criminales como el Tren de Aragua ya operan en Costa Rica, explotando mercados ilegales como la trata de personas, el contrabando, el tráfico de armas y las drogas.

Si hay miembros del Tren de Aragua en Estados Unidos, por supuesto hay miembros del Tren de Aragua en Costa Rica y así han ido explotando estos mercados y vieron en Costa Rica un sitio que no tiene los recursos suficientes, el recurso humano, el recurso económico para poder abordar, porque ahora básicamente estamos enfrentados a impedir el avance del crimen organizado, ya ni siquiera es prevenirlo porque está aquí. El crimen organizado llegó y se quedó”, afirmó la experta.

Además, denunció la existencia de “agencias de sicariato” que ejecutan asesinatos por encargo, incluso con órdenes provenientes del extranjero.

Es terrible, pero es la realidad que tenemos hoy por hoy en la queridísima Suiza centroamericana, agencias de sicarios que están esperando que entre un pago para ir y ejecutar a una persona”, alertó.

La criminóloga también cuestionó el papel pasivo de muchas instituciones y el silencio del presidente Rodrigo Chaves ante hechos como el reciente asesinato del opositor nicaragüense Roberto Samcam. “Mientras los poderes del Estado se enfrentan entre sí en una guerra de egos y escándalos, la criminalidad avanza sin freno”, añadió.

Durante el programa se discutieron también las responsabilidades del sistema educativo, los medios de comunicación y las universidades frente a esta crisis. Molina hizo un llamado urgente a crear un observatorio nacional del crimen organizado, impulsar políticas de prevención integrales y evitar la politización de la seguridad pública.

Asimismo, destacó que la impunidad y la permisividad carcelaria alimentan el círculo vicioso de violencia.

Hoy en Costa Rica, para muchos jóvenes delincuentes, la cárcel no es un castigo, es una extensión del negocio criminal”, dijo.

Finalmente, Sergio Marín reiteró el compromiso de La Mesa Redonda con la educación ciudadana, la denuncia responsable y la defensa de la cultura de paz. El programa concluyó con un llamado colectivo a la corresponsabilidad: “El Estado no puede solo. La lucha contra el crimen es tarea de todos”.