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Obispo nicaragüense Pedro Bismarck Chau pide oraciones por la “conversión y salvación” de Ortega y Murillo

En uno de los primeros nombramientos episcopales del papa León XIV tras su elección el pasado 8 de mayo, el sacerdote nicaragüense Pedro Bismarck Chau fue designado obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Newark, Nueva Jersey.

Natural de Managua y con una larga trayectoria pastoral en Estados Unidos, Chau ha pedido a los fieles católicos “rezar por la salvación de las almas del gobierno” de Nicaragua y por la “conversión y salvación” de quienes actualmente ostentan el poder en su país natal, es decir por los dictadores Daniel Ortega y su mujer Rosario Murillo.

Creo sinceramente que lo que está ocurriendo en Nicaragua es espiritual. Es una guerra espiritual”, dijo. “Y lo que admiro de mi pueblo en Nicaragua, es que el país no se ha defendido con las armas, sino con la oración. Como pueblo de Dios, tenemos que apoyar a nuestro país con la oración, rezando por la liberación, rezando para que el Señor realmente dé fuerza y coraje a los sacerdotes y a los religiosos que están allí, y a la propia gente, para decir siempre la verdad, y para darles la fuerza”, dijo Chau en entrevista al portal Iglesia que sufre.

Agregó: “Por eso creo y animo a la gente a no perder la fe, a seguir rezando por la salvación de las almas del gobierno, de las personas que gobiernan el país en estos momentos. Tenemos que rezar por su conversión y su salvación”.

Chau, quien actualmente se desempeña como rector de la Catedral Basílica del Sagrado Corazón en Newark, asumirá como obispo regional del condado de Hudson, con más de 200 mil católicos y 51 parroquias a su cargo. Será ordenado obispo el próximo 8 de septiembre.

A sus 58 años, Chau se convierte en una de las voces más visibles de la diáspora eclesiástica nicaragüense en el exterior. Como muchos, vivió el exilio: migró a Estados Unidos desde Nicaragua, trabajó en Texas, y fue ordenado sacerdote en 2008. Desde entonces ha servido en parroquias, con jóvenes, universitarios y comunidades sordas, dominando el inglés, el español y el lenguaje de señas.

A pesar de su nueva responsabilidad pastoral en EE. UU., Chau no ha olvidado la situación que vive Nicaragua.

Denunció que en su país natal los sacerdotes deben presentar sus homilías a la Policía antes de predicarlas, las procesiones religiosas están prohibidas, y decenas de líderes religiosos han sido perseguidos, exiliados o encarcelados por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

El nuevo obispo escogió como lema episcopal “Dios es mi fuerza”, reflejando una vida guiada por la fe y la resiliencia. También subrayó que su experiencia como inmigrante le permitirá servir mejor a una arquidiócesis tan diversa como la de Newark.